
El intenso sistema frontal sigue golpeando con extrema dureza a la provincia del Limarí. La incesante fuerza de los caudales y la activación de quebradas han provocado la destrucción de infraestructura vial crítica, dejando a gran parte de los territorios interiores sin conectividad terrestre.
La delegada presidencial provincial, Ivón Guerra, confirmó el grave escenario que atraviesa la zona, revelando que las comunas de Punitaqui y Combarbalá se encuentran actualmente aisladas en su totalidad. Ante el corte de las vías terrestres, los esfuerzos gubernamentales se han concentrado en el despliegue aéreo, logrando ejecutar rescates vitales y distribuir cajas de alimentos en las áreas más inaccesibles.
Por otro lado, se informó que la vital Ruta D-43, que une Ovalle con La Serena, logró ser habilitada durante la tarde de este lunes, aunque se exige transitar con máxima precaución.
El impacto comunal en detalle:
- Combarbalá: El municipio reporta cifras alarmantes. A esta hora se registran 46 localidades desconectadas y más de 3.600 personas afectadas. El balance estructural arroja 100 viviendas con daño mayor y 800 con afectaciones menores. Durante la jornada, helicópteros de la FACh lograron evacuar exitosamente a residentes atrapados en los sectores de San Lorenzo y Lagarrigue.
- Río Hurtado: La Ruta D-595 presenta daños severos. La fuerza del agua cortó los puentes Peñaflor, Huampulla, Samo Alto y San Pedro, mientras que el tránsito por el tranque Recoleta fue suspendido por riesgo inminente. En un operativo clave, un helicóptero logró trasladar desde la localidad de Las Breas a un paciente que requería diálisis urgente y a un menor con complicaciones médicas. Además, se instaló un generador para devolver el suministro eléctrico a un centenar de hogares.
- Monte Patria: Ante la activación generalizada de quebradas en todo el territorio, el alcalde Cristian Herrera solicitó a SENAPRED la emisión de mensajería SAE para evacuar las zonas de mayor peligro. Una de las situaciones más críticas ocurrió en el sector de Juntas, donde el desborde de dos canales inundó viviendas y obligó a trasladar a las familias hacia la escuela local, habilitada como refugio.
- Punitaqui: Los daños estructurales obligaron a las autoridades a clausurar de forma definitiva el badén de Pueblo Viejo. Asimismo, durante la madrugada, los equipos de emergencia debieron intervenir para rescatar a personas que, de manera temeraria, intentaron cruzar los cauces activos.
- Ovalle: La capital provincial concentra sus esfuerzos en el resguardo de los damnificados, albergando a más de 120 personas distribuidas entre la Bombonera, el exHogar de Cristo y otros refugios habilitados. En paralelo, se mantiene un monitoreo constante sobre el embalse Recoleta, evaluando una posible evacuación preventiva de las familias que habitan en la ribera del río.
