COQUIMBO.— Una profunda preocupación y molestia atraviesa a los vecinos de la Parte Alta de Coquimbo tras el cierre definitivo del centro comunitario de la Fundación de las Familias. La decisión, derivada de los recortes presupuestarios impulsados por el Gobierno, ha dejado a cientos de adultos mayores, jóvenes y niños sin el que era su principal punto de encuentro y desarrollo social.
El impacto fue inmediato: agrupaciones como el club de adulto mayor FEYENTUN se vieron obligadas a retirar sus pertenencias y materiales de trabajo, quedando temporalmente sin una sede estable para sus actividades.
La demanda: Un traspaso definitivo al municipio
Ante este escenario, la comunidad, en conjunto con el senador Daniel Núñez, ha iniciado una ofensiva para solicitar al Ejecutivo que no abandone el recinto, sino que realice el traspaso formal y permanente del terreno a la Municipalidad de Coquimbo.
- Voluntad municipal: El alcalde Alí Manouchehri ha manifestado su disposición para asumir la administración del recinto, con el objetivo de reactivarlo como un centro comunitario que descentralice los servicios municipales y ofrezca espacios deportivos y culturales para los habitantes de la Parte Alta.
- La postura del senador: Daniel Núñez, quien ha acompañado a los vecinos en este proceso, calificó la situación como una consecuencia directa de los recortes a programas sociales que afectaron a 52 centros en zonas vulnerables del país. “Vamos a luchar para que ese terreno sea transferido al municipio y así garantizar un nuevo espacio de desarrollo para la juventud y las familias”, enfatizó el legislador.
El sentir de los vecinos
Para los residentes históricos, como Grace León, integrante del club FEYENTUN con 53 años en el sector, la pérdida del centro es un golpe a la identidad del barrio. “Nos da mucha tristeza; nos dejaron las cosas afuera, pero no bajaremos los brazos”, señaló, mientras la comunidad ya busca soluciones autogestionadas en espacios abandonados cercanos, transformándolos en refugios temporales.
Por su parte, la vecina Verónica Sanhueza destacó que esta es una oportunidad para que la Parte Alta deje de ser vista como “el patio trasero” de la ciudad. “Sería ideal contar con un centro comunitario donde podamos hacer todos nuestros trámites sin tener que bajar al centro de Coquimbo”, puntualizó.
La comunidad permanece a la espera de una respuesta concreta por parte de las autoridades ministeriales ante la petición de traspaso, manteniendo la esperanza de recuperar el recinto para el beneficio común.


