
ANDACOLLO. — Con el objetivo de evitar una escalada en la tensión social que afecta a la comuna, el alcalde Juan Carlos Alfaro, junto a la Dirección de Desarrollo Comunitario (DIDECO), encabezó una reunión de mediación entre representantes de los mineros pirquineros y la empresa Galantas Gold. El foco del conflicto reside en el desalojo de más de 300 trabajadores que operan en terrenos de la ex Compañía Minera Dayton, actualmente bajo propiedad de la firma canadiense.
Un llamado a la responsabilidad social
La autoridad comunal fue enfática al cuestionar la postura de la empresa, a la que acusó de mostrar una “cero disposición” al diálogo. Según el alcalde Alfaro, los trabajadores —quienes llevan cerca de una década laborando en el sector— solo solicitan un periodo de gracia para retirarse de manera ordenada y sin perjuicios económicos para sus familias.
“Estamos preocupados por la falta de voluntad. Una empresa que llega a un territorio debería tener una componente social fuerte; los mineros solo piden un plazo prudente para salir, algo que la empresa ha negado categóricamente”, señaló el jefe comunal, instando a la minera a reconsiderar su negativa.
La voz de los trabajadores
El gremio, que sostiene que el inicio de las operaciones de la empresa aún no es inminente, propone un periodo de transición para organizar su salida.
“Queremos un tiempo prudente, por lo menos hasta fin de año, o al menos uno o dos meses para seguir dialogando. A la empresa todavía le falta mucho para comenzar a trabajar en el sector, y lo único que pedimos es tiempo para seguir desarrollando nuestra labor”, indicó uno de los dirigentes presentes en la reunión.
El rol del Municipio
Ante la rigidez de las partes, el municipio de Andacollo ha ratificado su compromiso como facilitador. La administración municipal sostiene que el diálogo es la única vía para resguardar la fuente laboral de cientos de familias andacollinas y, al mismo tiempo, garantizar la viabilidad de la inversión privada en la comuna.
El llamado final del alcalde Alfaro fue directo: “Le pedimos a Galantas Gold que reconsidere. El conflicto no le sirve a nadie, y es responsabilidad de la empresa demostrar que puede convivir con la realidad social del territorio donde se instala”.
Hasta el cierre de esta información, el municipio se mantiene abierto a nuevas jornadas de negociación con el fin de alcanzar un acuerdo que garantice un retiro pacífico y digno para los trabajadores.

