Actualidad y Economía — Alzas en los combustibles, cuentas de la luz por las nubes y un ticket de supermercado cada vez más caro. La sensación generalizada es una sola: el sueldo ya no alcanza. Sin embargo, en medio de este complejo escenario económico, los expertos advierten que hay un factor sobre el cual sí tenemos control y que a menudo ignoramos: el orden de nuestras propias finanzas.
En una reciente columna, Hernán Leal, presidente ejecutivo de FASTCO Group, abordó esta problemática señalando que muchas personas culpan exclusivamente al nivel de ingresos, pero al revisar sus gastos, descubren que el verdadero problema es la mala administración del dinero.
El especialista hace un llamado a estar alertas frente a tres grandes enemigos del presupuesto familiar:
- 🐜 Los gastos “hormiga”: Pequeños desembolsos diarios que casi no notamos, como el café de la mañana o compras impulsivas.
- 🦇 Los gastos “vampiro”: Servicios o aplicaciones que siguen consumiendo nuestro dinero mes a mes, pero que no aportan valor real o apenas usamos.
- 👻 Los gastos “fantasma”: Aquellas suscripciones automáticas que olvidamos cancelar y que se descuentan en silencio de nuestras tarjetas.
“El problema no es tener un servicio de streaming. El problema es pagar cinco cuando apenas usamos uno o dos. En un país donde cada peso importa, esos detalles hacen una diferencia enorme”, advierte Leal.
El peligro del “plástico” y la importancia de ahorrar
Otro fenómeno preocupante es el uso de la tarjeta de crédito como una extensión del sueldo. El experto es enfático en señalar que utilizar crédito para pagar supermercado o cuentas básicas —especialmente si solo se paga el monto mínimo— genera una bola de nieve donde el problema deja de ser el costo de la vida y se transforma en el costo de la deuda.
Finalmente, el llamado es a no abandonar el hábito del ahorro, por más pequeño que sea el monto, y a entender que ajustarse el cinturón no es un fracaso, sino una decisión inteligente. Hoy, la educación financiera no es un tema exclusivo para economistas; es la herramienta básica para que las familias recuperen la tranquilidad de saber que son ellas quienes controlan su dinero, y no al revés.
