Con el objetivo de frenar los delitos asociados al mercado automotriz, Carabineros de la Prefectura Coquimbo —a través de su Servicio de Encargo y Búsqueda de Vehículos (SEBV)— lideró un masivo despliegue de fiscalización que abarcó a diversas desarmadurías, talleres mecánicos, lubricentros y automotoras de la conurbación.
Este operativo extraordinario no solo contó con la presencia policial, sino que se desarrolló mediante un esfuerzo conjunto con inspectores municipales, el Servicio de Impuestos Internos (SII), la Seremi de Salud y la Dirección del Trabajo. La misión principal: detectar irregularidades en el comercio de vehículos y prevenir ilícitos como la receptación y la venta ilegal de repuestos.
Resultados de la jornada
El trabajo interinstitucional arrojó un contundente balance en la zona, tanto en materia de seguridad como en el ámbito administrativo:
- Inspecciones comerciales: Se fiscalizó el funcionamiento de 8 automotoras y 11 talleres mecánicos.
- Controles preventivos: Los equipos en terreno realizaron 350 controles vehiculares y 142 de identidad.
- Acción policial: El despliegue dejó un saldo de una persona detenida y 21 infracciones de tránsito cursadas.
- Sanciones sanitarias y laborales: La autoridad sanitaria inició cuatro sumarios y decretó la clausura de un establecimiento tras detectar graves incumplimientos. Por su parte, la Dirección del Trabajo ingresó dos denuncias por faltas a la normativa laboral.
- Irregularidades tributarias: El SII emitió seis notificaciones tras revisar los antecedentes de 11 contribuyentes.
Desde la institución uniformada enfatizaron que estos despliegues se mantendrán como parte de una estrategia permanente. El propósito de esta articulación entre distintos servicios públicos es fortalecer la seguridad, asegurar el estricto cumplimiento de la ley y entregar mayor tranquilidad a la comunidad frente a los delitos que rodean el rubro motor.

