
¿Qué tiene que pasar para que un delincuente quede en prisión? Esa es la pregunta que se hacen los vecinos de La Serena tras un indignante fallo del Juzgado de Garantía, que dejó en libertad a una banda atrapada “con las manos en la masa” desmantelando un vehículo robado.
La historia parece un mal chiste: el pasado 24 de junio, un vecino de Serena Oriente sufrió el robo de su Toyota Yaris. Horas más tarde, a las 20:45 hrs, Carabineros y Seguridad Ciudadana lograron un operativo exitoso. Encontraron el vehículo en un sitio eriazo en el sector de Arrayán Costero (Ruta 5 Norte).
En el lugar, cuatro sujetos estaban desarmando el auto tranquilamente. Ya le habían sacado el motor y cargaban las piezas en otros dos vehículos listos para escapar. El delito era evidente.
¿El resultado en Tribunales? Libertad
Pese a que fueron sorprendidos en flagrancia y a la gravedad de los hechos expuestos por la Fiscalía, el tribunal decidió que no era necesaria la prisión preventiva.
Los cuatro involucrados, formalizados por receptación de vehículo motorizado, salieron caminando del tribunal con medidas cautelares que causan indignación:
- Firma mensual en la 6ª Comisaría de Las Compañías.
- Prohibición de salir del país.
El colmo: Podrían pagar para cerrar el caso
Por si fuera poco, el Juzgado de Garantía fijó una nueva audiencia para el próximo 24 de julio. ¿El motivo? Revisar un “eventual acuerdo reparatorio”. Es decir, si los sujetos que fueron atrapados desarmando el auto le pagan los daños a la víctima, podrían cerrar el caso y quedar sin mayores consecuencias penales.
Un balde de agua fría para las policías y los equipos municipales, que arriesgan su vida en los procedimientos y para las víctimas que ven cómo la sensación de impunidad sigue creciendo en la Región de Coquimbo. ¿Hasta cuándo?

