
El Seremi de Gobierno y Vocero Regional, Darwin Cortés, destacó el impacto del nuevo Plan Operativo de Seguridad Pública impulsado por el Gobierno, señalando que representa una estrategia integral para recuperar el control del Estado en barrios, rutas, fronteras y recintos penitenciarios.
La autoridad regional explicó que esta hoja de ruta contempla 65 tareas específicas (39 acciones operativas y 26 proyectos de ley) estructuradas en tres ejes fundamentales: prevención, recuperación del control territorial y fortalecimiento institucional.
En este contexto, Cortés vinculó directamente la estrategia nacional con el reciente endurecimiento del régimen de seguridad en el Complejo Penitenciario de Huachalalume, en La Serena. A su juicio, el sistema carcelario no puede seguir siendo el eslabón débil de la seguridad.
📊 Radiografía del Plan Operativo de Seguridad
La nueva estrategia gubernamental se despliega a través de tres pilares y siete focos de gestión prioritarios:
| Ejes Fundamentales | Focos de Gestión Críticos |
| 1. Prevención | * Calles y barrios |
| 2. Recuperación territorial | * Rutas, puertos y fronteras |
| 3. Fortalecimiento institucional | * Crimen organizado y mercados ilícitos |
| * Sistema penitenciario |
Control total tras las rejas
El vocero enfatizó que el plan busca cortar de raíz las cadenas de mando que las bandas delictivas mantienen desde el interior de los penales, mediante la implementación de módulos de máxima seguridad, control estricto de perímetros y el bloqueo efectivo de señales telefónicas.
“Si queremos enfrentar de verdad al crimen organizado, no basta con detener a sus integrantes. También hay que impedir que las cárceles sigan funcionando como espacios desde donde se coordina, se amenaza o se mantiene el poder criminal. Ahí está la importancia de decisiones como la de Huachalalume”, afirmó el Seremi Darwin Cortés.
Finalmente, la autoridad regional recalcó que la premisa del Presidente José Antonio Kast es clara y no admite ambigüedades: “Recuperar el control, reforzar la presencia del Estado y enfrentar el delito con una lógica mucho más firme (…) para que la ley vuelva a pesar más que el delincuente”.


