


LA SERENA.– Una enérgica condena realizó la Municipalidad de La Serena tras los daños y rayados que afectaron a diversas fachadas del centro de la comuna, luego de registrarse una masiva manifestación estudiantil que movilizó a jóvenes entre la Plaza Buenos Aires y las inmediaciones de la Seremi de Educación.
Consignas como “La educación no se vende”, “esta lucha es por ti” o “open your eyes” quedaron estampadas en los muros del casco histórico, empañando el trasfondo de la movilización y generando el inmediato rechazo de las autoridades locales por el deterioro provocado al espacio público.
Un freno al plan de recuperación urbana
Este nuevo episodio de vandalismo visual representa un duro revés para la campaña de limpieza y ordenamiento que lidera la actual administración. Cabe recordar que en noviembre pasado el municipio inició un plan de intervención que permitió pintar más de una veintena de fachadas en la emblemática Avenida Francisco de Aguirre, buscando elevar la seguridad urbana y mejorar el entorno de los residentes.
Ante esta situación, la alcaldesa Daniela Norambuena fue enfática en trazar el límite entre la libre expresión y el daño a la ciudad:
“El derecho a manifestarse es legítimo en democracia… pero lo que no es legítimo es rayar, ensuciar, dañar el espacio público. Destruirlo. Día a día nuestros equipos se preocupan por mantener a la comuna limpia, desde la Dirección de Servicio a la Comunidad (DISERCO) hasta Seguridad Ciudadana, están atentos a cuidarla. Condeno enérgicamente estos hechos y exigimos a los convocantes de la marcha hacerse responsables. Proteger a La Serena es tarea de todos”, afirmó la máxima autoridad comunal.
Despliegue de cuadrillas
Tras el término de la movilización, los equipos municipales de emergencia y limpieza se coordinaron para evaluar los daños e iniciar las tareas de mitigación en los sectores afectados. Desde la casa edilicia reiteraron que la mantención y el resguardo del patrimonio histórico de La Serena requiere del compromiso de toda la comunidad, instando a manifestarse de forma pacífica y sin destruir la infraestructura local.


