
LA SERENA.– La Federación de Estudiantes de la Universidad de La Serena (FEULS) confirmó su adhesión al paro nacional convocado por la Confederación de Estudiantes de Chile (CONFECH) para este miércoles 3 de junio. La marcha regional comenzará a las 11:00 horas desde la Plaza Buenos Aires y recorrerá las principales calles de la capital regional, sumando también a estudiantes de la Universidad Católica del Norte (UCN), la Universidad Central, e institutos y liceos locales.
Esta movilización marca el regreso de las manifestaciones masivas de estudiantes a las calles de la Región de Coquimbo, quienes no se convocaban a una marcha de esta magnitud y con este nivel de adhesión transversal desde las protestas del primer semestre de 2022, cuando se reactivaron las demandas por el reajuste de la beca de alimentación (BAES) y la crisis edilicia en los liceos. Tras un extenso periodo de relativa calma y mesas de diálogo, el movimiento estudiantil local vuelve a reactivar las calles bajo la consigna “Los estudiantes no se quedarán callados”.
Los tres ejes del descontento actual
Según detallaron las dirigentas locales y voceras de la CONFECH, los motivos de este llamado responden a un rechazo directo hacia la agenda económica y social del Ejecutivo, concentrándose en tres puntos críticos:
- Oposición a la “Mega Reforma”: Rechazo a la propuesta en materia tributaria, acusando que sus efectos impactarán negativamente en el financiamiento de los derechos sociales y la educación pública.
- Recortes presupuestarios: Denuncian una rebaja del 15% en el presupuesto destinado al Ministerio de Educación, lo que afectaría directamente las arcas de los planteles estatales y programas escolares.
- Proyecto de “Escuelas Protegidas”: El bloque estudiantil cuestiona duramente esta iniciativa, que contempla la revisión de mochilas y nuevas restricciones para el acceso a la educación superior, tildándola de una agenda punitiva reñida con la formación ciudadana democrática.
Con este llamado, la FEULS y las distintas federaciones de la región buscan equilibrar el debate público, instalando la calle como un espacio de presión frente a las decisiones gubernamentales vigentes y convocando no solo al estamento estudiantil, sino a toda la ciudadanía a sumarse a la jornada desde la Plaza Buenos Aires.


