
Con goles de Camargo y Johansen, además de un autogol provocado por la presión pirata, el cuadro de Hernán Caputto venció 3-2 a Deportes Limache en una auténtica “guerra de goles”.
QUILLOTA / COQUIMBO – Coquimbo Unido ratificó sus credenciales de candidato y demostró que tiene argumentos de sobra para pelear en la parte alta de la Primera División. En un compromiso de dientes apretados, válido por la decimocuarta fecha del campeonato nacional, el conjunto dirigido por Hernán Caputto se sobrepuso a la adversidad y derrotó por 3-2 a Deportes Limache en el Estadio Bicentenario Lucio Fariña de Quillota.
Un tropiezo temprano y la reacción pirata
La tarde en la Región de Valparaíso comenzó cuesta arriba para el cuadro Pirata. Aunque los aurinegros mostraron iniciativa en los primeros pasajes mediante las arremetidas de Nicolás Johansen y Pablo Rodríguez, una desatención defensiva a los 9 minutos le permitió a Vicente Álvarez anticipar a la zaga y batir la portería coquimbana para establecer el 1-0 local.
El golpe sacudió a Caputto, quien de inmediato adelantó las líneas. La presión dio resultados rápido, no solo en el juego, sino en el control disciplinario: a los 20 minutos, Yerko González recibió su segunda tarjeta amarilla, dejando a Deportes Limache con diez elementos.
Pese a que el bloque “tomatero” se replegó con todo para resistir, la insistencia pirata encontró premio a los 38 minutos, cuando un venenoso centro desde la izquierda provocó el error de Alfonso Parot, quien en su intento por despejar terminó enviando el balón al fondo de su propio arco para el 1-1 antes del descanso.
Intensidad pura en el complemento
El segundo tiempo arrancó con el envión aurinegro a tope. Apenas a los 49 minutos, Juan Cornejo sacó un centro preciso al corazón del área para que Alejandro Camargo, con un frentazo impecable, decretara el 2-1 y consolidara la remontada.
Sin embargo, el local vendió cara la derrota. Solo cuatro minutos más tarde, Gonzalo Sosa capitalizó un centro de Jean Meneses para marcar el empate 2-2 definitivo en una ráfaga de emociones.
Lejos de decaer, Coquimbo Unido hilvanó su mejor jugada colectiva de la tarde a los 61 minutos. Tras una notable secuencia de pases en ofensiva, Nicolás Johansen apareció en el área con un frentazo letal para poner el 3-2 definitivo, desatando los festejos de la hinchada de la Región de Coquimbo.
En los minutos finales, el Barbón administró la posesión con oficio. Ni la expulsión de Benjamín Gazzolo a los 87 minutos —que dejó a ambos elencos con diez hombres— puso en riesgo un triunfo vital que eleva a Coquimbo Unido a las 23 unidades, manteniéndolo en la pelea directa por la cima del torneo.
Hernán Caputto: “Heredé un equipo extremadamente competitivo y con hambre de gloria”
Tras el pitazo final, el estratega aurinegro, Hernán Caputto, analizó la trabajada victoria y llenó de elogios el temple de sus dirigidos para sacar adelante un partido de alta complejidad.
“Fue un partido durísimo. Siempre lo dije: los equipos que conduce Víctor (Rivero) son muy competitivos. No importa si tienen un jugador más o menos, nunca dejan de atacar”, reconoció el DT respecto al rival.
Sobre el error defensivo inicial, Caputto valoró la resiliencia del plantel: “Fue un error nuestro el primer gol de ellos. Levantarse después de eso es muy importante. Lo que hemos vivido en los últimos partidos le da a este triunfo un valor aún mayor”.
Finalmente, al ser consultado por el excelente presente del equipo en los distintos frentes de la temporada, el técnico descartó misterios y le dio todo el mérito al grupo humano que comanda:
“No hay ninguna fórmula. No tengo magia ni nada; soy un entrenador que trabaja, planifica y cree en los futbolistas. Heredé un equipo extremadamente competitivo. Cuando uno recibe un grupo que viene de conseguir cosas importantes es difícil mantener ese nivel, pero ellos tienen hambre de gloria y hambre de seguir compitiendo”.


