
Los antisociales irrumpieron armados en una parcela del sector, replicando el modus operandi ocurrido en El Rosario en marzo pasado. Tras golpear a las víctimas, huyeron del lugar dejando una pista clave para Carabineros.
Una noche de terror en una parcela local
Un nuevo y violento asalto bajo la modalidad de “turbazo” afectó a una pareja que se encontraba al interior de su vivienda en una parcela ubicada en el sector de El Hinojal. El violento hecho delictual guarda un preocupante parecido con el robo que afectó a vecinos del sector El Rosario durante el pasado mes de marzo.
De acuerdo con los testimonios entregados, una banda compuesta por ocho delincuentes armados se movilizaba a bordo de dos vehículos: un automóvil de color gris y una camioneta blanca. Los sujetos irrumpieron de forma extremadamente violenta en la propiedad tras destrozar por completo uno de los ventanales principales de la casa para asegurar su ingreso.
Víctimas golpeadas e incomunicadas
Una vez dentro del inmueble, los delincuentes no dudaron en actuar con brutalidad. La pareja fue golpeada y posteriormente amarrada de pies y manos por los asaltantes, quienes procedieron a registrar minuciosamente cada habitación de la vivienda.
Los antisociales lograron sustraer diversas especies de valor y objetos tecnológicos, asegurándose de dejar a las víctimas completamente incomunicadas antes de emprender la huida para evitar una rápida alerta a los servicios de emergencia.
Un descuido clave: El celular abandonado
A pesar de la planificación del atraco, la banda cometió un error que podría costarles la libertad. Durante el escape y los momentos de tensión al interior de la vivienda, uno de los delincuentes dejó abandonado su propio teléfono celular en el lugar.
Este dispositivo tecnológico se ha transformado en un antecedente clave y prioritario para los equipos investigativos, ya que podría contener registros, identidades, mensajería o localizaciones GPS que permitan dar con el paradero de la organización criminal.
Acción policial: El procedimiento quedó completamente a cargo de Carabineros de Chile, institución que adoptó las primeras diligencias en el sitio del suceso y se encuentra realizando los peritajes científicos pertinentes.


