
Lo que prometía ser un punto de encuentro familiar y recreativo para el sector de Baquedano en la plaza Domeyko, hoy se ha transformado en un dolor de cabeza para los residentes y locatarios. El lugar, que por años fue un sitio eriazo, fue transformado por el Municipio de Coquimbo en un moderno espacio público dotado de juegos infantiles y máquinas de ejercicios. Sin embargo, la delincuencia y el incivilismo amenazan con ganarle terreno a la comunidad.
Vecinos del sector denuncian con indignación que este proyecto, diseñado originalmente para la recreación de niños, jóvenes y el descanso de los adultos mayores, está siendo constantemente ocupado por personas en situación de calle y grupos que llegan a consumir bebidas alcohólicas y sustancias alucinógenas.
Pérdida del espacio público
Según el relato de los propios residentes y comerciantes, la situación se registra a diferentes horas del día, a vista y paciencia de los transeúntes que acuden a realizar sus compras cotidianas. Es habitual ver a personas en evidente estado de ebriedad durmiendo en los escaños del parque, lo que ha generado temor en las familias y ha ahuyentado a los verdaderos beneficiarios de la obra.
La comunidad valora el millonario esfuerzo municipal por recuperar un terreno que antes era un foco de suciedad, pero advierten que la falta de fiscalización y seguridad está echando a perder la inversión.
La gran interrogante de la comunidad Ante este complejo panorama, los afectados se toman las redes y los micrófonos para instalar un debate urgente con una pregunta directa a las autoridades: ¿Estos espacios son mejorados realmente para el beneficio y libre esparcimiento de la comunidad, o para que terminen transformándose en el hogar y punto de consumo de la gente de la calle?
Los vecinos exigen una intervención pronta de Seguridad Municipal y Carabineros para recuperar la tranquilidad de un barrio que solo quiere ver a sus niños jugar en paz.


