(RRC DEPORTES ).– El categórico 3 a 0 de Coquimbo Unido no se celebró con fuegos artificiales y carnaval en las calles del puerto, sino que provocó un verdadero terremoto y crisis total al otro lado del continente. Tras el pitazo final en el Mundialista Francisco Sánchez Rumoroso, los principales paneles deportivos de Colombia estallaron en vivo, atrapados entre la furia por el opaco nivel de Deportes Tolima y la total admiración por el fútbol de alta escuela que desplegó el “Barbón”.
Los videos de las reacciones de los periodistas colombianos se han vuelto virales en las últimas horas, mostrando rostros desencajados, lamentos y análisis destructivos contra el cuadro “Pijao”.
“Nos pasaron por encima con hombría y fútbol”
En las transmisiones de las cadenas más importantes de Colombia, los comentaristas no buscaron analgésicos para el dolor y fueron categóricos. “Es una vergüenza absoluta. Tolima fue un equipo fantasma en Chile. Coquimbo Unido lo pasó por encima desde el minuto uno, jugando a ritmo de Copa Libertadores, con intensidad y una jerarquía que hoy el fútbol colombiano no tiene”, dispararon en los acalorados debates de la televisión cafetera.
Otros reconocidos cronistas apuntaron al mérito exclusivo del campeón chileno, rindiéndose ante el planteamiento de Hernán Caputto y el nivel descollante de las figuras de la noche.
“Hay que reconocer lo de Coquimbo. Lo de Zavala fue un concierto por las bandas, Vadalá manejó los tiempos como quiso y Fernández tiene una jerarquía copera envidiable. Nos dieron una cátedra de cómo se juega una final en el sur del continente. Ganaron, gustaron y nos metieron tres que pudieron ser cinco”, sentenciaron con amargura.
Un Tolima en el piso y Coquimbo mirando el cielo
La prensa de Ibagué no tuvo piedad con su técnico, Lucas González, a quien acusaron de llegar al puerto con un equipo “distraído por las polémicas arbitrales de la liga local y con los brazos caídos”. La decepción es total, ya que pasaron de pelear el liderato a quedar colgando de un hilo y rezando por un milagro en la última fecha.
Mientras en Colombia explotan los micrófonos por la rabia, en la Región de Coquimbo se disfruta el doble. El respeto de América se gana en la cancha, y los Piratas demostraron que su bandera hoy flamea más fuerte que nunca en el continente. ¡Sigan llorando en el norte, que el puerto está de fiesta y mirando los octavos de final!