
(OVALLE / CRÓNICA DEPORTIVA).– Fueron diez largos años de un silencio forzado en las galerías, de incertidumbre administrativa y de una nostalgia que se negaba a desaparecer. Sin embargo, la fe de la hinchada del Limarí demostró ser más fuerte que el tiempo. El pasado domingo 19 de abril, bajo un soleado clima de 23 grados, Deportes Ovalle concretó su anhelado y definitivo regreso a las canchas.
El escenario escogido para el reencuentro fue el Estadio de Punitaqui, recinto que albergó el duelo ante Deportes Vallenar a las 16:30 horas. Pero más allá de lo netamente futbolístico, la jornada se transformó en una catarsis colectiva para cientos de hinchas que jamás perdieron la esperanza de volver a ver la camiseta verde saltar al terreno de juego.
La promesa cumplida: El relato de OvalleHoy
Este profundo sentir ciudadano fue capturado magistralmente a través de una crónica publicada por el medio local OvalleHoy, portal que se hizo eco de la emoción transversal de los asistentes. El texto publicado recordó cómo, hace seis años y en plena pandemia, los seguidores se prometieron a sí mismos volver a los tablones.
“Hoy, Deportes Ovalle no está en antiguos archivos… están en la mente y el corazón de muchos que estuvimos allí y que con una pasión contenida, anhelamos el momento de verle nuevamente en la cancha… cuando eso ocurra… allí estaré” rezaba un artículo de hace años en el mismo medio. Una promesa que este domingo se materializó.
Generaciones unidas por una pasión
El ambiente en Punitaqui fue descrito como un viaje en el tiempo. La crónica destacó cómo, desde el corte del ticket en la entrada, las emociones afloraron al ver a los antiguos amigos de galería reuniéndose nuevamente, pero esta vez acompañados de sus hijos y nietos. Toda una vida teñida de verde, confirmando que la espera de una década no logró apagar el amor por el club representativo de la provincia.
El resultado final del encuentro fue un electrizante empate 3 a 3. No obstante, para la inmensa mayoría de los asistentes, el marcador era un factor secundario. Lo verdaderamente importante ocurrió en las tribunas: el grito de gol salió del alma como en los viejos tiempos.
Como bien destacó la publicación de OvalleHoy, algunas cosas han cambiado con los años y las canas comienzan a asomar en los hinchas más fieles, pero promesas son promesas. La fanaticada juró estar allí, y allí estuvo. Deportes Ovalle ha vuelto a ocupar el lugar que se merece en el fútbol y en el corazón de su gente.