(LA SERENA / POLÍTICA ).– El escándalo por la filtración de una presunta “lista negra” de funcionarios públicos en la Región de Coquimbo sumó un nuevo y explosivo capítulo durante esta jornada. Luego de que la denuncia saliera a la luz, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) salió rápidamente al paso de los rumores para desmarcarse del hecho y apuntar sus dardos hacia otra repartición del Estado.
A través de una declaración pública oficial, la Secretaría Regional Ministerial de Obras Públicas aclaró de manera tajante que “la planilla difundida en medios y redes sociales no tiene su origen en esta cartera ni forma parte de sus procesos internos de gestión o evaluación de funcionarios”.
La pelota en la cancha del SERVIU
Lejos de dejar el tema ahí, el comunicado del MOP reveló el presunto origen del polémico archivo Excel que clasificaría a los trabajadores por su tendencia política.
“De acuerdo con los antecedentes disponibles, dicho archivo habría sido enviado desde el SERVIU de la Región de Coquimbo en el contexto de un correo masivo ajeno al MOP”, detalla el escrito, traspasando la presión mediática e investigativa directamente a las oficinas del Servicio de Vivienda y Urbanización.
Además, el MOP confirmó que debido a la gravedad de los hechos, “esa institución (SERVIU) ya ha instruido un sumario administrativo para esclarecer los hechos y determinar eventuales responsabilidades”.
Finalmente, desde Obras Públicas aseguraron que han solicitado todos los antecedentes del caso y colaborarán con las instancias correspondientes, concluyendo con un directo mensaje: “La confianza en las instituciones se construye con seriedad, transparencia y reglas claras”.
