
(COQUIMBO / DEPORTES – COPA LIBERTADORES).– La historia decía que era imposible, que la estadística en Lima era lapidaria para los chilenos, pero a Coquimbo Unido la palabra “imposible” hace rato que le quedó chica. El Súper Campeón logró una verdadera hazaña internacional al derrotar por 2-0 a Universitario de Deportes en el imponente Estadio Monumental de Ate, desatando la locura total en el puerto.
Mientras en la capital peruana los goles de Cristian Zavala y Nicolás Johansen silenciaban a decenas de miles de hinchas locales, a más de 2.500 kilómetros de distancia, en el corazón de El Llano, se vivía una fiesta multitudinaria.
La caldera aurinegra no falló
Con una masiva convocatoria de vecinos, familias y fanáticos de todas las edades, el Municipio de Coquimbo cumplió su promesa y organizó una gran jornada en el Estadio Francisco Sánchez Rumoroso. A través de una pantalla gigante, la comunidad pirata pudo seguir cada minuto del trascendental duelo copero, enviando toda la energía hasta tierras incaicas.
El evento estuvo marcado por un ambiente festivo, con concursos, música en vivo y gritos de gol que retumbaron en todo el puerto. El alcalde (s) de Coquimbo, David Díaz López, valoró la pasión de los asistentes: “Estamos viviendo una verdadera fiesta en el estadio, desde donde también nos sumamos con todo el apoyo para que en Perú sientan la energía, la fuerza y las buenas vibras (…) Confiamos en que podamos seguir avanzando con paso firme en esta Copa Libertadores”.
El agradecimiento del hincha
La iniciativa de abrir las puertas del estadio para alentar a la distancia fue ampliamente aplaudida por la hinchada aurinegra, especialmente por aquellos que por tiempo o recursos no pudieron sumarse a la travesía hacia Lima.
Jorge Taborga, uno de los fanáticos presentes en la galería, destacó la gestión: “Es una muy buena idea por parte del municipio, los felicito, ya que son pocas las ciudades de Chile donde se realizan este tipo de actividades. Hemos recorrido distintos lugares acompañando al club, y sin duda, esto destaca”.
El sentimiento de gratitud se multiplicó entre las familias. Miriam Jorquera, emocionada tras el pitazo final, catalogó la actividad como “maravillosa. Para quienes no tuvimos la oportunidad de viajar a apoyar a nuestro equipo, este espacio se valora muchísimo”. En la misma línea, Nancy Quezada cerró los festejos asegurando que “muchas veces no tenemos la posibilidad de ir a ver a Coquimbo, por eso estas oportunidades se valoran mucho”.
Hoy el puerto no duerme. El “Barbón” demostró su jerarquía continental y dejó en claro que en esta Copa Libertadores está para pelearle de igual a igual a cualquiera.