
(REGIÓN DE COQUIMBO / POLÍTICA Y AGRO).– El campo y las zonas rurales de nuestra región han estado bajo el constante asedio de la delincuencia. Frente a este escenario, esta semana se dio un paso importante en el Congreso luego de que se respaldara y despachara al Senado un proyecto de ley que busca endurecer drásticamente las sanciones penales contra quienes roben productos, insumos o maquinaria agrícola.
La iniciativa, que busca otorgar una mayor protección a los productores locales, fue fuertemente impulsada por el diputado de la Región de Coquimbo, Marco Antonio Sulantay (UDI), quien destacó que este proyecto responde a una de las demandas más sentidas y urgentes del sector.
Cárcel y multas millonarias
En términos concretos, el proyecto propone sancionar con presidio menor en su grado máximo (es decir, penas que van de los tres a los cinco años de cárcel) el robo de vehículos motorizados, maquinaria y productos esenciales como los fertilizantes.
Además, endurece las sanciones para el hurto —fijando penas según el valor de lo sustraído— y aumenta el castigo para el delito de receptación. Quienes sean sorprendidos comprando o acopiando estos bienes robados arriesgarán la misma pena de cárcel, sumado a multas equivalentes a la tasación fiscal de las especies.
La vulnerabilidad del mundo rural
Para argumentar la urgencia de esta ley, el diputado Sulantay expuso cifras alarmantes: tres de cada cuatro agricultores en el país han sido víctimas de la delincuencia, lo que se traduce en un costo anual de US$ 530 millones en pérdidas.
“Lo que estamos haciendo (…) es reconocer una dura realidad que por mucho tiempo ha sido invisibilizada: que los agricultores y las familias que viven del campo también están siendo víctimas permanentes de la delincuencia”, manifestó el parlamentario.
Sulantay hizo hincapié en la desventaja territorial que sufren estos sectores: “La distancia con las policías, la falta de luminarias y los problemas de conectividad terminan facilitando este tipo de delitos. Lamentablemente, en nuestro país no es lo mismo enfrentar un robo en una zona urbana que en un sector rural, donde la respuesta del Estado muchas veces llega tarde”.
Finalmente, el legislador por la Región de Coquimbo hizo un llamado al Senado para tramitar con celeridad esta iniciativa, recordando que, para un pequeño productor, perder sus herramientas o su maquinaria significa perder el sustento directo de su familia durante meses.