
(COQUIMBO Y LA SERENA / MEDIOAMBIENTE Y ENERGÍA).– Un paso histórico hacia la descarbonización y el uso de energías limpias se está gestando en la conurbación. La Región de Coquimbo se ha posicionado como un referente internacional gracias al funcionamiento de una planta pionera en Sudamérica, la cual ya se encuentra inyectando un 10% de hidrógeno verde en la red de gas natural domiciliario.
El proyecto, impulsado por la empresa Gas Valpo, abastece actualmente a cerca de 4.600 familias de las comunas de Coquimbo y La Serena. La iniciativa busca demostrar la viabilidad y las bondades de este energético sustentable en el uso diario de los hogares.
El seremi de Energía, Fabián Páez, visitó las instalaciones para constatar en terreno el funcionamiento de este innovador sistema tecnológico, el cual cuenta con un equipo electrolizador que separa el hidrógeno del oxígeno del agua para luego mezclarlo con el gas.
“Es una importante inversión para eliminar las emisiones de carbono”, destacó la autoridad regional. Además, Páez subrayó un beneficio clave para el bolsillo de los usuarios: “A través de su distribución, permiten estancar los valores porque no usan gas desde el derivado del petróleo, entonces es una ayuda importante para las personas al mantener los costos”.
Proyección al 2026 y monitoreo universitario
El proyecto comenzó con un modesto 3,5% de inyección, logrando escalar paulatinamente hasta el actual 10%. Según Jorge Briceño, jefe zonal y de proyectos de Gas Valpo, el objetivo a corto plazo es alcanzar un 15% durante el transcurso del año 2026. La meta final es lograr un “blending” (mezcla) compuesto por un 80% de gas natural y un 20% de hidrógeno, lo que permitirá reducir 340 toneladas de CO2 al año.
Para garantizar la total seguridad del proceso, la iniciativa está siendo monitoreada constantemente por la Facultad de Ingeniería de la Universidad de La Serena. Los académicos son los encargados de comprobar la compatibilidad del hidrógeno verde con las redes de tuberías y medir la calidad de la combustión.
Cabe destacar que esta transición energética es completamente transparente para los beneficiarios: las familias no necesitan realizar ningún cambio en sus cocinas o calefón, ni tampoco percibirán variaciones ni alzas en el pago de sus cuentas a fin de mes.