
Prueba clave: El fiscal a cargo del caso destacó que el testimonio de la víctima fue fundamental para demostrar que los ataques ocurrieron tanto en el domicilio como en el lugar de trabajo del sujeto
COQUIMBO / POLICIAL Y TRIBUNALES).– Un contundente y ejemplar fallo condenatorio se dictó durante las últimas horas, luego de que el Tribunal Oral en lo Penal de La Serena sentenciara a 20 años de prisión efectiva a un hombre por graves delitos cometidos en contra de su propia hija.
Los dolorosos hechos y la investigación
De acuerdo a los antecedentes expuestos en el juicio, los lamentables hechos ocurrieron entre los años 2011 y 2013, cuando la víctima, hija del imputado, tenía solo 14 años de edad.
Tras una acuciosa investigación que incluyó pruebas documentales y testimoniales, el Ministerio Público logró acreditar la culpabilidad del individuo. El fiscal de Coquimbo, Claudio Sobarzo, detalló que la condena se logró por los delitos de “abuso sexual impropio, abuso sexual calificado y violación impropia”.
El persecutor destacó la valentía y relevancia del testimonio entregado por la víctima, lo que, sumado a la prueba documental, permitió establecer de manera irrefutable que los abusos ocurrieron tanto en el domicilio particular de la familia como en el lugar de trabajo del condenado.
Pérdida de derechos y vigilancia
La dureza del fallo no solo se limitó a las dos décadas que el sujeto deberá pasar tras las rejas. El tribunal ordenó además una serie de sanciones accesorias de máxima severidad.
Entre ellas, se dictaminó la privación de la patria potestad o la inhabilitación para obtenerla, así como la pérdida de todos los derechos sobre la persona ofendida y sus bienes. Finalmente, la justicia ordenó la interdicción del sujeto para ejercer guardas y determinó que quedará sujeto a estricta vigilancia de las autoridades durante los 10 años posteriores al cumplimiento de su condena principal.