
(COQUIMBO / SEGURIDAD Y TRÁNSITO).– Un importante paso para resolver la crisis de los vehículos abandonados y el colapso de los recintos de resguardo se concretó en la comuna puerto, luego de que el Concejo Municipal aprobara de forma unánime el proceso de concesión de un nuevo aparcadero en el sector de Pan de Azúcar.
Un colapso crítico
La medida responde a una urgencia evidente. Actualmente, Coquimbo cuenta con tres corrales municipales completamente saturados que acumulan más de 750 vehículos. A este complejo escenario se suman cerca de 490 automóviles abandonados en la vía pública —concentrados principalmente en Tierras Blancas y la Parte Alta—, los cuales terminan convirtiéndose en focos de insalubridad y refugio para incivilidades.
Para hacer frente a esta realidad, el nuevo recinto de Pan de Azúcar contará con 8.500 metros cuadrados y capacidad para 320 vehículos. El espacio operará las 24 horas del día bajo modernos estándares de seguridad, incluyendo cámaras de televigilancia y resguardo permanente. Además, se agilizará el remate de aquellos vehículos que no sean retirados por sus dueños en un plazo de seis meses.
Tolerancia cero y operatividad policial
El alcalde (s) de Coquimbo, David Díaz, advirtió sobre el carácter punitivo que tendrá este nuevo espacio: “Cuando le retiramos el vehículo, el mensaje es cumplir con la ley (…) No le va a salir barato en Coquimbo andar con los papeles atrasados o cometiendo algún delito, porque el corral estará al 100% operativo y tendrán que pagar lo que establece la ordenanza”.
Por su parte, el mayor David Gallardo, de la Segunda Comisaría de Coquimbo, explicó que esta medida destrabará la labor policial, ya que el colapso de los cuarteles obligaba a reducir las incautaciones. “Si nosotros tenemos una capacidad de aparcar más vehículos, directamente va a beneficiar la actividad policial, porque podemos incautar y coartar la acción del delincuente, porque todos sabemos que el crimen no se mueve a pie, se mueve en vehículo”, sentenció el oficial.