
Las obras de los nuevos hospitales de La Serena y Coquimbo muestran avances sostenidos y comienzan a perfilarse como una red integrada de salud clave no solo para la Región de Coquimbo, sino también para pacientes provenientes de la macrozona norte, especialmente de la Región de Atacama.
Actualmente, el Hospital de La Serena alcanza un 19% de ejecución, mientras que el Hospital de Coquimbo registra un 27% de avance, consolidándose como dos de los proyectos de infraestructura hospitalaria más relevantes en desarrollo en el país.
Durante un recorrido por ambas obras, el subsecretario del Ministerio de Obras Públicas, Nicolás Balmaceda, junto a autoridades regionales, destacó el compromiso del Gobierno con la continuidad de estos proyectos estratégicos.
“Estamos trabajando mancomunadamente para que este proyecto pueda terminar tan pronto como sea posible y darle la salud que merecen los habitantes de la región”, señaló la autoridad.
Red hospitalaria con impacto macrozonal
La proyección de estos recintos apunta a conformar una red asistencial capaz de descongestionar otros hospitales del norte del país y elevar significativamente la capacidad de resolución médica en la zona.
El delegado presidencial regional, Víctor Pino, subrayó que el impacto trasciende a la región:
“No solamente va a permitir que nuestra gente pueda estar mejor, sino que también la gente de la Región de Atacama. Vamos a poder ayudar a que la zona norte pueda tener mayor acceso a la salud”.
Más camas, más especialidades y alta complejidad en la región
El director del Servicio de Salud Coquimbo, Ernesto Jorquera, explicó que estos hospitales permitirán duplicar la capacidad de camas y sumar prestaciones que actualmente no se realizan en la región.
“Vamos a poder resolver la mayor parte de los temas de cáncer acá, lo que será un salto gigantesco. También vamos a poder realizar cardiocirugía en la región, algo que antes no desarrollábamos”.
Impacto en el empleo y la economía local
El gobernador regional, Cristóbal Juliá, destacó que estas obras no solo tienen un impacto sanitario, sino también económico. Actualmente, más de 400 trabajadores se desempeñan en faena, cifra que en los momentos peak supera los mil empleos directos.
“Mueve el empleo local y dinamiza la economía. Por eso es clave seguir impulsando este tipo de obras para la región”, afirmó.
Con estos avances, los hospitales de La Serena y Coquimbo comienzan a posicionarse como un nuevo polo de salud para el norte del país, fortaleciendo la descentralización de prestaciones médicas de alta complejidad y mejorando el acceso a la atención para miles de personas.