
En el marco del Día Mundial del Agua, comunidades diaguitas de la provincia del Limarí realizaron una emotiva ceremonia ancestral para pedir por la llegada de lluvias y visibilizar la crisis hídrica que afecta al territorio.
La actividad fue organizada por la Comunidad Diaguita Kaikama Tatul Guayaquil, con apoyo de la municipalidad de Monte Patria, y se desarrolló a un costado del Río Grande, en una jornada marcada por la espiritualidad y la conexión con la naturaleza.
Hasta el lugar llegaron representantes de distintas comunas de la provincia, junto al alcalde Cristian Herrera Peña, quien ha impulsado instancias de trabajo conjunto con los pueblos originarios a través de la Mesa de Pueblos Originarios.
Un llamado desde la cosmovisión ancestral
El presidente de la comunidad, Alexis Escobar Muñoz, destacó que esta ceremonia busca no solo pedir por el agua, sino también visibilizar la compleja realidad que enfrentan.
“Estamos viviendo una emergencia hídrica que nos obliga incluso a migrar de nuestros territorios, lo que es contrario a nuestra esencia como pueblo. Queremos permanecer en estas tierras, donde por generaciones hemos desarrollado agricultura sustentable, oficios tradicionales y una vida en armonía con la naturaleza”, expresó.
Asimismo, advirtió que la escasez de agua pone en riesgo no solo la vida, sino también las tradiciones y conocimientos heredados de sus ancestros.
Tradición que se mantiene viva
La ceremonia fue guiada por la meyka María Angélica Araya, quien resaltó la importancia de estos rituales en la cultura diaguita.
“Esta ceremonia se realiza desde hace décadas para pedir por la lluvia, para que nuestros campos florezcan, los ríos se llenen y tengamos buenas cosechas. Es algo fundamental para nuestro pueblo”, señaló.
Apoyo del municipio
El alcalde Herrera valoró la instancia y destacó la relevancia de mantener vivas estas tradiciones, especialmente en un contexto de escasez hídrica.
“Agradecemos la invitación a ser parte de esta ceremonia ancestral que pide por la lluvia, algo tan necesario para nuestro territorio. Estas instancias nos permiten unir energías y fortalecer la identidad cultural, con la esperanza de generar cambios positivos para este 2026”, indicó.
La actividad no solo permitió reforzar las tradiciones de los pueblos originarios de la Región de Coquimbo, sino también poner en el centro la importancia del agua como recurso esencial para la vida, la economía local y la preservación cultural del territorio.