

(PROVINCIA DEL CHOAPA).– Un histórico golpe al crimen organizado y al narcotráfico se concretó durante este fin de semana en la puerta sur de nuestra región. En dos operativos casi simultáneos desplegados en la Ruta 5 Norte, Carabineros especializados del OS7 Limarí y personal territorial lograron incautar más de 216 kilos de marihuana procesada, un cargamento avaluado en más de 1.720 millones de pesos.
Desarticulación en la carretera
El primer procedimiento, fruto de una meticulosa investigación, se desarrolló a la altura de la Tenencia Carretera Choapa. En el lugar, los uniformados lograron desarticular una red narco que utilizaba tres vehículos, mediante un estructurado sistema de relevos, para trasladar más de 83 kilos de droga hacia la zona centro del país. Este operativo dejó a cinco ciudadanos chilenos detenidos —de entre 21 y 25 años—, quienes ya quedaron en prisión preventiva por los 90 días que dure la investigación.
Apenas unas horas después, y a solo 80 kilómetros de distancia, un control carretero permitió interceptar un vehículo que intentó evadir la fiscalización policial. En su interior se descubrieron 123 contenedores con más de 132 kilos de marihuana elaborada, sumando un sexto detenido que pasará a control de detención durante esta jornada de lunes.
Tecnología y despliegue
El General Christian Brebi, Jefe de Zona de Carabineros Coquimbo, detalló que el éxito de estas diligencias en la segunda línea de control radica en el uso de herramientas de última generación, como escáneres de alta precisión que miden la opacidad de los vehículos. A esto se sumó el trabajo invaluable de los canes detectores de droga, Kairo y Baco, quienes volvieron a ser protagonistas en la lucha contra el crimen.
Por su parte, el Delegado Presidencial Regional, Víctor Pino, destacó el nivel de eficacia del procedimiento: “Estamos quitando más de 1.720 millones de pesos que dejan de llegar a los delincuentes y eso es trascendental”. La autoridad remarcó que sacar de circulación estas 430 mil dosis va en línea directa con el mandato del Presidente José Antonio Kast de implementar una política de seguridad firme, que devuelva la tranquilidad a los barrios y frene los delitos asociados al microtráfico.