El pitazo final en el Estadio Monumental dejó un marcador igualado a uno, pero en la retina de los hinchas y en el análisis futbolístico profundo, la conclusión es unánime: Coquimbo Unido fue inmensamente superior y mereció regresar al puerto con los tres puntos en el bolsillo.
Protagonismo desde el minuto cero
Lejos de achicarse ante el líder de la Primera División y la presión de la localía, el elenco dirigido por Hernán Caputto salió a proponer su juego. Durante gran parte del encuentro, el cuadro aurinegro controló los hilos del mediocampo, ahogó la salida de Colo Colo y transformó al portero Fernando De Paul en la figura excluyente del partido, quien con al menos tres tapadas notables en el primer cuarto de hora, evitó lo que era una goleada inminente.
Factores que ahogaron el triunfo
El resultado final fue engañoso y estuvo condicionado por detalles que escaparon al dominio táctico. Por un lado, la falta de precisión en la puntada final y el lamentable penal errado por Alejandro Azócar en el epílogo del partido, impidieron sellar en el marcador lo que se veía en la cancha. A esto se suma la polémica intervención del VAR, que validó la apertura de la cuenta de los albos en una jugada donde la posición del atacante sigue generando amplias dudas por un aparente fuera de juego.
Jerarquía “Cien por Ciento Pirata”
Pese al sabor amargo de dejar escapar la victoria en el último suspiro, el rendimiento mostrado por Coquimbo Unido es un mensaje contundente para el resto del Grupo A. El “Barbón” demostró que tiene la jerarquía intacta, arrinconando a un rival de peso en su propio reducto. Una actuación que reafirma la chapa del “equipo más cancha” y que llena de ilusión a toda la Región de Coquimbo de cara a los próximos desafíos del torneo y la inminente participación en Copa Libertadores.








