VIÑA DEL MAR.– El “Monstruo” de la Quinta Vergara despertó, y lo hizo bailando. La legendaria banda británica Pet Shop Boys transformó el escenario más importante de Latinoamérica en una verdadera disco, desatando la nostalgia pura con esos incombustibles clásicos que marcaron la época dorada de la música de los 80 y 90.
El dúo ofreció una presentación arrolladora que funcionó como un gigantesco karaoke ininterrumpido. El setlist estuvo marcado por continuas “alertas de hit”, haciendo estallar al público con himnos de la talla de “It’s a Sin”, “Heart”, “Always on My Mind” y el clásico “Rent”. A esto se sumaron momentos de algarabía total al ritmo de “New York City Boy” y “Domino Dancing”, logrando que la audiencia virtual evaluara el espectáculo con una contundente e indiscutible “nota 1000”.
El clamor por los premios y el “Spanglish” en la Quinta
La conexión con el público fue absoluta desde el primer minuto. El aplausómetro no se hizo esperar, exigiendo rápidamente la Gaviota de Plata —con un respaldo abrumador del 87% en encuestas interactivas— y la anhelada “Golden Gaviot” (Gaviota de Oro). El nivel de la presentación fue tan superlativo que una amplia mayoría de los fanáticos clamaba por la entrega de la esquiva Gaviota de Platino.
El humor y la evaluación ciudadana también estuvieron presentes en la interacción con los animadores. En las plataformas digitales, el público no dejó pasar la barrera idiomática, dándole una amplia victoria a “La Karen Silvia” (con casi un 71% de aprobación) como la que mejor se comunicó en inglés con los artistas, contrastando con el desempeño del “Rafa”, cuyo idioma fue calificado amistosamente de “maoma” por la audiencia.
Un “sacrilegio” en el dial
Para los verdaderos amantes de la música, la fidelidad del sonido es intransable al momento de disfrutar un clásico de este nivel. Por lo mismo, durante la noche no pasaron desapercibidos los graves problemas técnicos en las transmisiones de algunas cadenas radiales.
Usuarios y medios especializados alzaron la voz para evidenciar que la señal online de Radio Carolina salía exclusivamente por el canal izquierdo y con un nivel pésimo, mientras que Radio Romántica transmitía en un “glorioso Mono”. Un verdadero “sacrilegio” sonoro para un show histórico, reafirmando que bandas de la categoría de Pet Shop Boys exigen y merecen una emisión a la altura de su legado.