Con el objetivo de garantizar una atención oportuna, segura y de calidad, el Hospital de Ovalle implementó un nuevo sistema de categorización para urgencias gineco-obstétricas, dirigido a pacientes embarazadas, consultas ginecológicas y víctimas de violencia sexual de cualquier género.
La medida, alineada con las directrices del Ministerio de Salud, busca que los tiempos de espera se definan estrictamente bajo criterios de gravedad, priorizando los casos de mayor riesgo.
Uno de los principales avances es la incorporación de la evaluación fetal inmediata, que permite medir los latidos del bebé desde el primer contacto en el servicio de urgencias, descartando posibles riesgos que podrían no ser evidentes al evaluar únicamente a la madre.
María Belén Concha, jefa del Subdepartamento de Matronería del Hospital de Ovalle, explicó que “sabemos que las complicaciones en un embarazo pueden evolucionar mucho más rápido que en una urgencia general, por ello, este nuevo sistema entrega mayor oportunidad y seguridad a nuestras usuarias”.
Módulo exclusivo y nuevas categorías
El proceso de atención comienza con la obtención de un número a través de la orientadora y posteriormente el llamado al módulo 3, destinado exclusivamente a este tipo de urgencias.
El sistema clasifica los casos en cinco categorías:
- C1: Atención inmediata.
- C2: Alta complejidad, con un tiempo máximo de espera de 30 minutos.
- C3: Mediana complejidad, con espera de hasta 90 minutos.
- C4 y C5: Baja complejidad o atención general, con tiempos que pueden superar los 180 minutos.
Además, se habilitó infraestructura especial que incluye una camilla para auscultación fetal y un baño exclusivo, resguardando la comodidad y privacidad de las pacientes durante el proceso.
“Buscamos asegurar que el tiempo de espera sea el más seguro posible. Si la demanda nos sobrepasa y una paciente categorizada como C2 espera más de 30 minutos, debe ser reevaluada inmediatamente, pues su complejidad puede cambiar. Con esto reducimos y eliminamos las posibilidades de que una paciente se complique en una sala de espera”, agregó la profesional.
El equipo de matronas fue reestructurado para cubrir este servicio las 24 horas del día, asegurando un enfoque integral en el manejo de urgencias ginecológicas y obstétricas, incluso cuando el motivo de consulta parezca externo al embarazo —como fracturas o infecciones— pero pueda afectar el binomio madre e hijo.
Con esta iniciativa, el Hospital de Ovalle refuerza su compromiso con una atención más segura, especializada y centrada en las necesidades de las mujeres y personas gestantes de la provincia del Limarí.
