Con el objetivo de avanzar hacia una atención más inclusiva, el Hospital San Pablo de Coquimbo certificó a 31 funcionarios y funcionarias que completaron exitosamente el curso “Lengua de Señas Chilena Nivel 1”, fortaleciendo así la capacidad del recinto para atender a personas con discapacidad auditiva.
La iniciativa fue desarrollada en conjunto con el Departamento de Desarrollo Humano de la Municipalidad de Coquimbo y permitió entregar herramientas concretas para acoger, orientar y asistir a usuarios sordos, especialmente en contextos de alta demanda como la Unidad de Emergencia Hospitalaria.
“El lenguaje es una herramienta que abre puertas, genera confianza y construye puentes entre las personas. Cuando este se adapta a las distintas realidades, se transforma en una expresión de inclusión que deja huellas”, destacaron desde el recinto asistencial.
Jessica Cepeda, psicopedagoga clínica y una de las funcionarias certificadas, valoró la experiencia formativa. “Somos un hospital inclusivo y día a día trabajamos con pacientes que muchas veces necesitan orientación especial. Partimos en agosto y terminamos en diciembre, fueron 32 horas pedagógicas los días viernes en la tarde. Empezamos desde cero, pero fue un curso ejemplar”, señaló.
Por su parte, la subdirectora de Gestión del Cuidado, Jacquelin Aranda, explicó que esta capacitación permite mejorar la interacción con personas que hasta ahora enfrentaban mayores dificultades de comunicación. “Se trata de funcionarios de distintas unidades que realizan atención directa a pacientes. La idea es tener un hospital mucho más inclusivo y respetuoso de las distintas condiciones de nuestros usuarios”, afirmó.
Una necesidad levantada por la comunidad
La iniciativa surge a partir de solicitudes planteadas durante el diagnóstico participativo realizado en marzo de 2025, donde representantes vinculadas al ámbito de la discapacidad manifestaron la necesidad de avanzar hacia una atención más digna y accesible.
Yasna Ángel, presidenta electa del nuevo Consejo Consultivo del hospital, destacó que este curso marca un camino a seguir. “Desde la nueva directiva estaremos atentas a estas necesidades reales de la comunidad, que como organizaciones evidenciamos permanentemente”, indicó.
En esta versión del programa se inscribieron 37 trabajadores, de los cuales 31 cumplieron los requisitos de aprobación, asegurando presencia de personal capacitado en distintas áreas del hospital. Esta alianza con el municipio retoma una experiencia iniciada en 2021, cuando un primer grupo realizó el curso en modalidad remota durante la pandemia.
Gladys Barraza, jefa del Departamento de Desarrollo Humano de la Municipalidad de Coquimbo, señaló que existe disposición para continuar con niveles avanzados. “Estamos abiertos a generar un nivel dos o nuevas versiones del nivel uno para ampliar la posibilidad de comunicación con la comunidad sorda, especialmente en un espacio tan sensible como es el Hospital de Coquimbo”, sostuvo.
Este avance se suma a otras iniciativas implementadas por el recinto en materia de trato humanizado, como la Sala de la Calma para pacientes pediátricos neurodivergentes y el Rincón Marino, orientado a mejorar la experiencia infantil durante la atención, reafirmando su compromiso con una salud más inclusiva, cercana y respetuosa.

