Lo que inició como una disputa verbal entre locatarios derivó en agresiones a un menor de edad y una polémica detención que ahora llegará a la justicia por presuntos apremios ilegítimos.
COQUIMBO.– Un violento episodio fracturó la calma del borde costero en Tongoy. Lo que parecía ser una diferencia común por un espacio de estacionamiento terminó en una batalla campal que involucró insultos homofóbicos contra un adolescente de 14 años y la detención del empresario gastronómico Raúl Sanders, quien acusa haber vivido una “pesadilla” a manos de Carabineros.
El detonante: El ataque a un menor
El conflicto estalló cerca de las 14:00 horas entre trabajadoras de locales vecinos. Sin embargo, la tensión cruzó una línea roja cuando, según testigos, una adulta comenzó a atacar verbalmente al hijo de una de las involucradas con insultos de carácter homofóbico. El joven, que ya se encontraba en tratamiento psicológico por acoso, reaccionó ante la agresión, desatando un forcejeo que obligó la intervención policial.
La polémica detención de Raúl Sanders
La llegada de Carabineros, lejos de calmar los ánimos, inició un nuevo foco de conflicto. El dueño de uno de los restaurantes, Raúl Sanders, intentó mediar en la situación, pero terminó siendo el único detenido del procedimiento.
Los puntos clave de su denuncia:
- Fuerza desmedida: Sanders asegura que fue esposado de forma violenta y golpeado en la zona lumbar antes de ser subido al carro, sin darle tiempo siquiera de presentar su identificación.
- Irregularidades en el acta: El empresario afirma que solo le leyeron sus derechos dos horas después de la detención.
- Exposición a gases: En una grave acusación, el locatario señaló que fue mantenido en una celda donde se acumuló monóxido de carbono proveniente de motocicletas policiales encendidas.
Versiones encontradas
Mientras que la defensa de Sanders, liderada por el abogado Cristóbal Salas, prepara una querella criminal alegando detención ilegal y apremios, desde Carabineros mantienen una postura firme. La institución descartó irregularidades, señalando que el arresto se debió estrictamente a la ocultación de identidad y a una actitud desafiante del civil frente a los uniformados.
Por su parte, la madre del menor agredido busca justicia bajo la Ley Zamudio, profundamente afectada por el daño emocional de su hijo: “Él me dijo: ‘mamá, mejor me muero si esta sociedad se burla de mí'”, relató entre lágrimas.
