En medio de la dura catástrofe provocada por los incendios forestales en la Región del Biobío, la historia y la vocación de servicio volvieron a encontrarse en las calles. La Séptima Compañía de Bomberos de Concepción habilitó y puso nuevamente en servicio su Unidad Reliquia, un Mercedes Benz 1113 TLF 16/24 del año 1969, conocido cariñosamente como “El Burro”, para apoyar las labores de emergencia en los sectores de Penco y Lirquén.
El histórico carro, que durante décadas fue protagonista de innumerables emergencias, volvió a rugir como en sus días de gloria, demostrando que el compromiso bomberil no entiende de años ni de generaciones. Gracias al trabajo y dedicación de los voluntarios, la máquina fue acondicionada y puesta operativa para enfrentar uno de los momentos más complejos que ha vivido la zona en materia de incendios forestales.
Más que un vehículo, el “Burro” representa la memoria viva de Bomberos de Chile, una institución donde el legado, la mística y el servicio desinteresado se transmiten de generación en generación. Hoy, ese mismo espíritu empuja a que carros que ya son verdaderas reliquias sigan cumpliendo su misión, apoyando la protección de comunidades amenazadas por el fuego.
Desde la Séptima Compañía destacaron que la activación de esta unidad responde al compromiso permanente con la ciudadanía y a la necesidad de sumar todos los recursos disponibles frente a la emergencia. Una señal potente de que, cuando el deber llama, incluso la historia se pone nuevamente en marcha.
Así, entre humo, esfuerzo y solidaridad, el “Burro” de 1969 sigue dándolo todo, recordando que en Bomberos no existen máquinas antiguas, sino herramientas cargadas de historia, vocación y servicio al país.