La iniciativa pionera en la región busca humanizar la atención en salud, fortaleciendo el vínculo afectivo como parte del proceso de recuperación en la Unidad de Paciente Crítico.
El Hospital San Pablo de Coquimbo implementó un nuevo protocolo que permite la visita de mascotas a pacientes hospitalizados en unidades críticas, convirtiéndose en un hito regional en la humanización del cuidado en salud. La medida autoriza exclusivamente la visita de perros, bajo exigentes criterios clínicos y sanitarios, resguardando la seguridad de pacientes, equipos de salud y animales.
Uno de los primeros casos beneficiados fue el de Edith Chirino, de 71 años, quien permanece internada en la Unidad de Tratamiento Intensivo (UTI) desde el 31 de diciembre. Su reencuentro con Mía, su perrita, marcó un momento de profunda emoción y alivio emocional en medio de su proceso de hospitalización.
“Mi familia tuvo que hacer todos los trámites, llevar los certificados veterinarios, vacunas y desparasitaciones al día. Después vino la autorización del veterinario y de mi médico tratante, y recién ahí se aprobó la visita”, relató la paciente, destacando el cuidado con el que se aplicó el protocolo.
Tras el encuentro, Edith aseguró que la experiencia tuvo un impacto positivo en su estado emocional.
“Pasé el Año Nuevo acá, fue difícil, pero este momento me hizo muy bien. Estoy muy agradecida del hospital y de todos quienes hicieron posible esto”, señaló.
Desde el equipo clínico, la psicóloga intensivista de la UPC, Catalina Sepúlveda, explicó que la iniciativa apunta a mejorar el afrontamiento de la enfermedad.
“La idea es favorecer la recuperación emocional del paciente y fortalecer una atención integral, considerando no solo lo clínico, sino también el vínculo afectivo. Esto genera beneficios para el paciente, la familia, el animal y también para los equipos de salud”, afirmó.
Sepúlveda destacó además los resultados positivos de esta primera experiencia.
“La perrita tuvo un excelente comportamiento, se adaptó al entorno, se vinculó con el equipo y con su tutora. Edith mostró una mejora evidente en su ánimo y disposición tras la visita”, agregó.
Por su parte, la enfermera jefa subrogante de la UTI, Kate Doll, valoró el impacto de esta iniciativa en el ambiente laboral.
“Ver una mascota en la unidad cambia completamente la energía del turno. Para muchos pacientes, las mascotas son parte de la familia y cumplen un rol de contención emocional muy importante”, indicó.
Seguridad y evaluación clínica
El Protocolo de Visita de Animales de Compañía, vigente en la Unidad de Paciente Crítico, contempla una evaluación médica previa, certificación veterinaria con vacunas y desparasitación al día, además de una evaluación del temperamento del animal, garantizando que la visita no represente riesgos sanitarios ni clínicos.
La solicitud puede ser realizada por el paciente, su red de apoyo o sugerida por el propio equipo de salud, especialmente en contextos de rehabilitación, acompañamiento emocional o cuidados de fin de vida.
Con esta iniciativa, el Hospital San Pablo de Coquimbo refuerza su compromiso con una atención más humana y centrada en las personas, integrando el bienestar emocional como parte fundamental del proceso terapéutico.
