LA SERENA — Un cierre de año marcado por la tensión administrativa y judicial se vive en La Serena. Este 31 de diciembre, lo que debía ser un proceso técnico de traspaso al nuevo Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Elqui, escaló a un conflicto legal luego de que la Corporación Municipal Gabriel González Videla (CGGV) interpusiera acciones judiciales urgentes para detener el desalojo del emblemático Hogar Femenino Gabriela Mistral.
La controversia estalló tras la notificación de desalojo inmediato emitida por el SLEP, acción que la Corporación calificó como improcedente. Según el organismo municipal, el inmueble —que también alberga dependencias ligadas al Teatro Municipal— cumple una función “social y comunitaria” y no exclusivamente educativa, por lo que legalmente no corresponde su traspaso automático.
“No permitiremos esto”
Marcelo Gutiérrez, Secretario General de la Corporación GGV, fue enfático en rechazar la medida, confirmando que el equipo jurídico presentó recursos de protección y amparo tanto por vía administrativa como judicial.
“El Servicio Local de Educación notificó que esto debe ser desalojado el día de hoy, cosa que claramente no permitiremos… no solamente es proteger el internado, también patrimonio tan importante como es el teatro municipal”, declaró Gutiérrez.
La autoridad agregó una dura advertencia sobre el futuro de los bienes de la ciudad: “Si el SLEP pretende que vamos a entregar y regalar la cultura de La Serena y el patrimonio de todos nuestros ciudadanos, eso no va a ocurrir”.
Estudiantes vulnerables en riesgo
Más allá de la disputa por los “ladrillos”, la abogada de la Corporación, Olga Guerrero, subrayó el drama humano detrás de la orden de desalojo. El recinto alberga a estudiantes de sectores rurales, muchos en situación de vulnerabilidad, y sirve de alojamiento para diversas agrupaciones durante la temporada estival.
“Acá no hay una disputa política, tiene que ver con el resguardo de los derechos fundamentales… la Corporación ha actuado mediante las vías de derecho, no así como lo ha hecho lamentablemente el SLEP”, sentenció Guerrero.
Voluntad de diálogo, pero sin presión
Por su parte, Gonzalo Pinochet, abogado de la entidad municipal, aseguró que la disposición a negociar se mantiene intacta para lograr una transición ordenada, pero marcó un límite claro: “Ninguna negociación se puede dar tranquilamente cuando hay un desalojo de por medio”.
Hasta el cierre de esta edición, el SLEP Elqui declinó emitir declaraciones sobre el conflicto, mientras la justicia deberá resolver el futuro inmediato de uno de los inmuebles más tradicionales de la capital regional.