COPIAPÓ — Una jornada que debía ser recordada por los goles y los abrazos terminó abruptamente entre empujones y golpes. El Campeonato Nacional de Fútbol Laboral CANADELA, que durante cuatro días convirtió a Copiapó en el epicentro del deporte aficionado, cerró este domingo su edición con un lamentable incidente que opacó el esfuerzo de la organización.
Durante la disputa de la última fecha del certamen en el estadio Luis Valenzuela Hermosilla, el encuentro entre los equipos de Racing–Biocobre y Antofagasta se salió de control. Lo que comenzó con roces propios del juego escaló rápidamente hasta convertirse en una batalla campal entre los jugadores de ambos elencos.
El caos se apoderó de la cancha principal, generando momentos de alta tensión que obligaron a la intervención inmediata de los organizadores y cuerpos técnicos para intentar restablecer el orden y separar a los involucrados. En las gradas, el público, dirigentes y el resto de las delegaciones observaban con evidente preocupación e incredulidad cómo la violencia se tomaba el protagonismo.
Un torneo que buscaba la hermandad
El contraste no podía ser mayor. El campeonato, organizado por los clubes locales Racing Copiapó y Biocobre bajo el lema “Dueños de una pasión”, tenía como objetivo principal promover la vida sana, el juego limpio y la convivencia entre trabajadores de distintas zonas del país.
Desde el pasado 18 de diciembre, el evento reunió a ocho equipos divididos en dos grupos, quienes disputaron sus encuentros tanto en el coliseo principal de la ciudad como en la cancha municipal El Pretil:
- Grupo A: Racing–Biocobre, Villa Alemana, Calama y San Pedro.
- Grupo B: Chañaral, Valdivia, Alto Hospicio y Antofagasta.
Hasta antes del incidente, el balance era positivo. Copiapó había recibido a cientos de deportistas y sus familias, consolidándose como una plaza relevante para el fútbol laboral a nivel nacional.
Un cierre para el olvido
La organización y los asistentes lamentaron profundamente lo ocurrido, coincidiendo en que este “triste epílogo” no representa el espíritu con el que fue concebido el torneo ni los valores que CANADELA busca transmitir.
Se espera que en las próximas horas la organización emita un informe oficial sobre las sanciones que podrían recaer sobre los equipos y jugadores involucrados en la gresca, en un intento por sentar un precedente y asegurar que la violencia no vuelva a manchar la pelota en futuros encuentros laborales.