Con orgullo y emoción fue recibida en la Región de Coquimbo la decisión del Comité Intergubernamental de la UNESCO de inscribir al Circo Chileno en la lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, un hito que reconoce más de dos siglos de tradición artística y familiar en el país.

La declaración internacional valoró aspectos fundamentales de la vida circense, como la transmisión intergeneracional de conocimientos y habilidades, la creatividad, el aporte a la cohesión comunitaria y el carácter identitario de un arte profundamente arraigado en la historia y cultura nacional.
La artista Marielia Aguirre, integrante del Golden Circus, formó parte de la delegación chilena que viajó hasta Nueva Delhi, India, donde se desarrolló la 20ª sesión del comité de la UNESCO. Tras la aprobación, expresó su emoción por lo que calificó como un momento histórico para el circo nacional.
“Es un orgullo enorme. Somos el primer país del mundo en lograr que el circo de tradición familiar sea reconocido como patrimonio de la humanidad. Es un reconocimiento para nuestros compañeros, para el mundo circense y para todo Chile”, señaló.
El director del Golden Circus y secretario general del Sindicato Circense de Chile, Mario Aguirre, destacó que este reconocimiento debe traducirse también en mayor apoyo institucional. “El circo es un espectáculo familiar de tradición. Recorremos todo Chile, desde Arica hasta Puerto Williams, llevando alegría especialmente a los niños y a las familias”, indicó.
Desde el ámbito regional, el Delegado Presidencial de Coquimbo, Galo Luna Penna, valoró la importancia cultural del circo, señalando que forma parte de la identidad y memoria colectiva del país, destacando además el fuerte sentido de comunidad que caracteriza a la vida circense.
En la misma línea, la directora regional (s) del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, Paloma Soto, subrayó que si bien el reconocimiento internacional es relevante, lo más importante es que la ciudadanía valore el circo como parte de su propia historia y tradiciones. “Este logro, que tomó cerca de diez años de trabajo, refuerza la idea de que el circo chileno es parte de lo que somos y debemos cuidarlo, respetarlo y seguir asistiendo a sus funciones”, afirmó.
El Circo Chileno es reconocido como un arte escénico único, de carácter nacional, itinerante y familiar, que mantiene vivas técnicas, prácticas y saberes transmitidos por generaciones, consolidándose como un espacio cultural dinámico y profundamente ligado a la identidad del país.
