El reptil se encuentra siendo examinado por personal del SAG, para determinar si pertenece a una de las 364 especies protegidas por la convención de Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES). Desde la Aduana dijeron que el hallazgo es “poco habitual”, pero afirmaron que saben que este tipo de sorpresas son parte de sus labores.

Un inesperado hallazgo fue reportado de parte de los fiscalizadores de la Unidad de Drogas de la Aduana de San Antonio este miércoles.

Se trata de una serpiente viva, que fue encontrada durante la revisión de un contenedor con plátanos que habían sido embarcados en el puerto de Guayaquil, Ecuador.

El hecho ocurrió cuando, en sus tareas de fiscalización en búsqueda principalmente de drogas, los funcionarios movieron una de las cajas importadas a nuestro país y se encontraron con el reptil, que según informaron era de “tamaño medio”. 

Tras esto, el contenedor fue inmediatamente cerrado con las medidas de resguardo adecuadas, y se procedió a dar aviso al Servicio Agrícola y Ganadero, organismo a cargo de estas materias.

La administradora de la Aduana de San Antonio, Silvia Mack, calificó el hallazgo como “poco habitual”, aunque destacó que los fiscalizadores “saben que al momento de abrir contenedores es posible encontrarse con sorpresas como ésta”.

Por eso enfatizó que “lo importante es que se respeten los protocolos, tanto para seguridad de las especies como de los mismos funcionarios”. 

Finalmente, la administradora sostuvo que “nuestro trabajo con el SAG es siempre estrecho, por lo que las maniobras se realizan en tiempos acotados para minimizar los riesgos”.

En tanto, Aduanas informó que durante 2019 evitó el ingreso al país de 364 especies protegidas por la convención de Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), así como de 135.205 unidades de productos potencialmente peligrosos para el medioambiente y 312 piezas de valor patrimonial.

Por su parte, el reptil fue puesto en un lugar seguro, a la espera de que se haga efectivo el peritaje que permita establecer con certeza su origen y características, para así verificar si el animal se encuentra en el listado de especies protegidas de la mencionada convención.