Con una actividad especial, efectuada en la caleta Chañaral de Aceituno, comuna de Freirina, se dio inicio a la temporada de avistamiento de cetáceos, que se extiende hasta el próximo mes de abril. Los asistentes tuvieron la oportunidad de degustar vino añejado en el mar y además realizaron recorridos por islas Choros y Damas. Todo forma parte de la reserva marina Pingüino de Humboldt, calificada como un corredor de mamíferos marinos, un paraíso para el buceo y también como un laboratorio natural para estudiar y preservar especies que llegan atraídas por la gran concentración de nutrientes en el agua.

Ballena de aleta

Uno de los cetáceos que se puede apreciar en esa y otras zonas de nuestro país, es la ballena de aleta o rorcual común Después de la ballena azul, la rorcual es el segundo animal más grande de los que se conocen (vivientes o fósiles).  Su peso adulto puede variar entre 35 y 60 toneladas.

La rorcual es especialmente atractiva porque muestra brevemente su aleta caudal antes de zambullirse, y emite un soplo de 4 a 6 metros de altura, acompañado de un fuerte silbido. En zonas de alimentación pueden concentrarse hasta cien de ellas. Algunas veces saltan y vuelven a caer al agua con estrépito y chapoteo. 

Varazón

A fines de noviembre, impactó la varazón de un ejemplar a un kilómetro del  Condominio Costa Laguna, en Antofagasta. El animal había sido visto por pescadores de la zona, aparentemente sin signos vitales, pero no fue posible ubicarlo hasta que varó. El cuerpo quedó en una zona de roqueríos y mareas donde ha sido complejo determinar su causa de muerte o disponer el destino de sus restos, que debe ser determinado por el municipio local.

De acuerdo a los especialistas, es posible que un cetáceo de gran tamaño sea arrastrado hacia la costa porque está viejo o enfermo. Pero también puede verse desorientado por intervención humana. Se trata de una especie altamente sensible a la contaminación acústica. Por ejemplo, el ruido de motores, de ejercicios militares o la simple observación a corta distancia, pueden alterar el delicado sistema que les permite seguir su manada o detectar sus presas. Globalmente se considera que su estado de conservación es de peligro. El calentamiento global y consecuente cambio climático puede producir caída de su principal alimento en el hemisferio sur (krill).

Recomendaciones

Al comenzar la temporada de avistamiento de ballenas, Sernapesca recomienda que frente a  cetáceos de gran tamaño se mantenga una distancia mínima de cien metros en el caso de cachalotes o jorobadas, y de trescientos para ballena azul. Especies como la ballena franca sólo deben ser avistadas desde la costa. 

La ley Nº 20.293 de 14 de octubre de 2008 del Ministerio de Economía que “Declara los espacios marítimos de soberanía y jurisdicción nacional, como zona libre de caza de cetáceos”. Y el Decreto Supremo Nº 230 del mismo año, declara monumento natural a las especies de cetáceos que habitan dentro de los límites de la jurisdicción nacional.

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