
La emergencia climática que golpea a la Región de Coquimbo sumó una nueva y compleja arista este miércoles, tras confirmarse que el 90% de los estanques de agua potable se encuentran sin niveles operativos o con graves daños estructurales, tras el desborde con lodo, piedras y escombros del río Elqui sobre las instalaciones sanitarias.
En entrevista con Cooperativa, el superintendente de Servicios Sanitarios, Jorge Rivas, advirtió que la magnitud del desborde superó las previsiones, dañando directamente la infraestructura clave para la producción del recurso. Actualmente, el caudal disponible solo permite abastecer al 25% de la conurbación entre La Serena y Coquimbo, afectando a más de 130 mil clientes.
A pesar de la gravedad del escenario y de la desesperación reportada por la ciudadanía, la autoridad estimó como “factible” lograr una recuperación paulatina de gran parte del servicio hacia este próximo sábado, mientras continúan las labores de despeje y evaluación técnica en terreno.