
Los locales comerciales ubicados a pasos de la playa están sacando la peor parte. El fuerte oleaje ha logrado alcanzar sectores que normalmente están a salvo, mientras que el viento implacable ha provocado severos daños estructurales, destacando el peligroso desprendimiento de techumbres en varios recintos.
Los equipos de emergencia se mantienen en alerta máxima y desplegados en el terreno, monitoreando minuto a minuto las zonas más expuestas para evaluar los riesgos que corre la comunidad porteña y serenense.
Ante este complejo escenario nocturno, el llamado de las autoridades es uno solo y muy enfático: por ningún motivo se acerque al borde costero. El peligro de muerte no solo está en la fuerza incalculable de las marejadas, sino también en la gran cantidad de objetos y latas que están volando debido a las extremas rachas de viento.

