
Lo que encontraron al llegar a Venezuela fue mucho más que una misión de rescate. El ruido constante de las máquinas, el polvo suspendido entre edificios reducidos a escombros y el silencio sepulcral que antecedía cada búsqueda se grabaron a fuego en las memorias de tres integrantes del Grupo USAR de Bomberos de La Serena, desplegados tras el devastador terremoto del pasado 24 de junio de 2026.
Pocas horas antes de cerrar oficialmente su misión y emprender el regreso a Chile este sábado, Nadionar Polanco Rojas (líder de equipo), Jessica Contreras Durán (especialista en búsqueda técnica) y Francisco Polanco Burgos (rescatista), compartieron en exclusiva con Diario El Día las vivencias que los marcaron en esta dura experiencia internacional.
Al cumplirse cerca del mediodía del viernes 03 de julio, las labores de búsqueda técnica finalizaron. Durante la tarde, el equipo desmontó su campamento, cargó el material operativo y comenzó el viaje de retorno este sábado 04 de julio, con la tranquilidad del deber cumplido, pero con escenas que, confiesan, los acompañarán para siempre.
Para el líder Nadionar Polanco, el llamado de activación fue inmediato y sin dudas. “Primero fue por redes, luego por WhatsApp y finalmente por la aplicación de activación, todo en las primeras tres horas del terremoto. Más que motivación, era cumplir nuestro deber y para lo que nos hemos preparado años”, relataron.
“Fue un desastre total, mucho más de lo que vivimos en el 27F. Todos pensamos que había que estar acá para dimensionarlo. Había una enorme cantidad de edificios en el suelo, muchas personas fallecidas bajo los escombros y familias desesperadas pidiendo ayuda. También mucha alegría al ver llegar equipos internacionales para colaborar”, recordaron los voluntarios serenenses.
Las primeras horas críticas se destinaron a la evaluación estructural y la definición de áreas con probabilidades reales de vida. Tras ello, iniciaron las operaciones de rescate. Pero conforme pasaban los días, la presión también aumentaba. “Al día siguiente del terremoto todos querían que sacáramos a sus familiares fallecidos. Creo que ese fue el momento más complejo”.
EL RESCATE QUE NUNCA OLVIDARÁN: LA HISTORIA DE DON HERNÁN
Entre todas las experiencias, hay una que marcó profundamente al equipo serenense: el rescate de don Hernán. Tras establecer contacto técnico con el hombre atrapado, el plan inicial debió ser suspendido. “El no poder sacar a don Hernán en el ‘plan A’, estando a una pequeña distancia de él y solo por la inseguridad tanto para él como para los rescatistas, fue muy duro. Francisco fue el último que pudo llegar hasta ese lugar antes de decidir abortar esa alternativa y definir un ‘plan B'”, explicaron.
Ese segundo intento fue exitoso gracias al trabajo conjunto entre equipos de distintos países. Durante varias horas cruciales, Jessica Contreras, especialista en búsqueda técnica, mantuvo contacto permanente con don Hernán a través de una sonda de cámara instalada entre los escombros. “Ella le entregó apoyo moral y técnico durante varias horas”, recuerdan sus compañeros.
Para el equipo, este rescate representa la esencia de su trabajo. “Perseverar en la búsqueda de personas. El rescatar a don Hernán es una prueba de ello. Pese a toda la adversidad, cambiamos el plan de rescate y seguimos adelante”, destacan.
ENTRE LA ESPERANZA Y EL DOLOR
Trabajar rodeados de familias que esperaban noticias fue una carga difícil. “Los primeros días hubo mucha cooperación. Con el paso del tiempo ya no era tan así; había más exigencias e incluso malos tratos, pero los comprendíamos totalmente”. Porque detrás de cada edificio derrumbado, había decenas de historias esperando respuesta. “Manejar el equilibrio fue dejar de lado los sentimientos por el profesionalismo y seguir buscando vidas”, manifestaron.
El equipo chileno trabajó junto a rescatistas de Venezuela, Estados Unidos, México, El Salvador y Costa Rica. “El trabajo en equipo fue fundamental. Con Protección Civil de Venezuela tuvimos un apoyo enorme y el rescate de don Hernán fue posible gracias al esfuerzo conjunto”.
“SIEMPRE SENTIMOS QUE PUDIMOS HACER MÁS”
Al dejar atrás la tragedia, la sensación es agridulce. Junto a la satisfacción, aparece la frustración de retirarse cuando aún quedan personas esperando. “Tal vez haber hecho más cosas. El tiempo de operación no alcanza para más y como equipo debemos cerrar el ciclo cuando corresponde, no cuando queremos”.
Pese a todo, aseguran que la experiencia dejará aprendizajes vitales. “Todos nuestros entrenamientos durante estos diez años han sido pensando en situaciones como esta, pero sin duda hay cosas que nos hacen replantear la forma de entrenar, siempre buscando acercarnos aún más a la realidad de tragedias de esta magnitud”.
Mencionar el orgullo de representar a La Serena y Chile fue fundamental. “Es muy reconfortante saber que no vamos por nuestra cuenta, sino representando a una ciudad, a nuestros compañeros y a Bomberos de una región de Chile, a la que representamos con mucho orgullo”. Y sobre el final, vuelven a la imagen que no los abandonará: “Cuando tuvimos que cambiar el plan para rescatar a don Hernán, sin saber si el siguiente intento podía ser el último… ese momento nunca lo vamos a olvidar”,
