


Con una inversión municipal superior a los $237 millones, se instalaron 17 modernas estructuras en el borde costero. Durante estas vacaciones de invierno, los equipos de rescate y primeros auxilios operarán diariamente para resguardar a los visitantes.
COQUIMBO.- Como si se tratara de los emblemáticos puestos de vigilancia de la serie “Guardianes de la Bahía”, las playas de Coquimbo cuentan desde ahora con 17 nuevas atalayas destinadas a fortalecer la seguridad del borde costero. Las instalaciones no solo brindarán mayor protección a los turistas y vecinos, sino que también mejorarán sustancialmente las condiciones de trabajo de los salvavidas y el personal de emergencia.
La iniciativa fue desarrollada por la Municipalidad de Coquimbo, mediante un trabajo coordinado entre la Secretaría Comunal de Planificación (Secplan) y la Oficina de Gestión ante Riesgos y Desastres. El proyecto contempló una inversión exacta de $237.934.848, la cual fue financiada íntegramente con recursos municipales tras la aprobación del Concejo Municipal.
Durante el actual periodo de vacaciones de invierno, y hasta el 5 de julio, las nuevas estructuras ya se encuentran totalmente operativas en los sectores de Avenida Costanera y La Herradura. En estos puntos, un equipo compuesto por 13 salvavidas y 3 técnicos en enfermería (TENS) prestará servicios de resguardo entre las 11:00 y las 18:30 horas.
Embellecimiento y seguridad para 56 kilómetros de costa
El alcalde de Coquimbo, Ali Manouchehri, enmarcó esta entrega en un plan mayor para potenciar los 56 kilómetros de litoral que posee la comuna, el cual incluye la instalación de juegos infantiles, gimnasios al aire libre y circuitos de calistenia.
«Hace bastante tiempo, en conjunto con el Concejo Municipal, tomamos la iniciativa de transformar el borde costero y sacarle el máximo rendimiento (…). Los atalayas antiguos se veían muy mal y hoy contar con esta infraestructura renovada también habla del embellecimiento del borde costero. Estamos trabajando para que este borde se transforme en uno de los más bonitos de Chile», afirmó la autoridad comunal.
Desde la Armada, el capitán de puerto Daniel Sarzosa valoró el impacto positivo en el personal de rescate: «Esta infraestructura dignifica su labor y es una clara muestra del interés que tiene la municipalidad por entregar las mejores condiciones de trabajo posibles a los salvavidas, quienes pasan prácticamente todo el día en las playas».
Por su parte, Gianfranco Barraza, salvavidas formado en la Escuela Municipal de la comuna, destacó las ventajas operativas de las nuevas torres. «Más allá de la dignidad, nos permite reaccionar mejor, atender personas y coordinar emergencias de manera más eficiente. Es como Guardianes de la Bahía y se nota que Coquimbo está cambiando cada día para mejor», comentó el rescatista.
La medida también fue celebrada por los concejales Ignacio Plaza y Felipe Carrazana, quienes coincidieron en que la aprobación de estos recursos se traduce en beneficios visibles y directos para la comunidad, permitiendo disfrutar de las playas con tranquilidad durante todo el año.
Distribución de las atalayas
Para consolidar una red de vigilancia y rescate eficiente, las 17 modernas estructuras fueron distribuidas estratégicamente en los balnearios con mayor afluencia de la comuna:
- Avenida Costanera: 8 atalayas.
- La Herradura: 4 atalayas.
- Tongoy: 3 atalayas.
- Guanaqueros: 1 atalaya.
- Totoralillo: 1 atalaya.



