Un terremoto policial de proporciones e implicancias nacionales se tomó la pauta informativa de la Región de Coquimbo. En una acción conjunta que demuestra la fuerza del Estado cuando opera de manera unificada, la Fiscalía Regional, la Policía de Investigaciones (PDI) y Gendarmería de Chile dieron a conocer los impactantes resultados de la Operación “El Dorado”, una mega investigación recientemente formalizada en el Tribunal de Illapel que logró desarticular una red mafiosa dedicada a la asociación criminal, el lavado de activos, el narcotráfico y el cohecho.
De acuerdo con los antecedentes detallados por el Fiscal Regional de Coquimbo, Patricio Cooper, el hilo conductor de este caso comenzó a tejerse sigilosamente en el año 2024, gatillado por antecedentes confidenciales entregados por una persona y la Fiscalía local illapelina. Posteriormente, el caso quedó en manos de la Fiscalía de Análisis Criminal y Alta Complejidad, unidad que desplegó un prolijo trabajo de inteligencia junto a brigadas especializadas de la PDI y el Departamento de Seguridad de Gendarmería.

Una red criminal golpeada en su núcleo
La caída de esta estructura no fue azarosa. El Prefecto Inspector Javier González, jefe de la Región Policial de Coquimbo, destacó que la Operación “El Dorado” requirió una estrategia dividida en dos etapas diferenciadas: “La primera fase se ejecutó en el mes de mayo para identificar y detener a parte de la banda que proveía de las sustancias ilícitas; y esta segunda fase consolidó la detención de civiles y de funcionarios de Gendarmería en distintos rincones de la región y el país”, puntualizó la autoridad policial, advirtiendo de paso que las diligencias continúan abiertas.

Caiga quien caiga: Tolerancia cero a la corrupción
El balde de agua fría de la jornada vino por el lado de la corrupción interna en los penales de la zona. Al respecto, el Director Regional de Gendarmería, coronel Francisco Bravo, valoró el éxito del procedimiento señalando que este golpe fortalece la transparencia de la institución. Sin embargo, el oficial fue categórico respecto al futuro de los uniformados implicados que facilitaban el negocio delictual desde las sombras:
“Una vez conocidas las detenciones, se dictamina un sumario administrativo, pero conforme a las facultades de nuestro Director Nacional, él aplica un decreto con fuerza de ley que desvincula en forma inmediata a estas personas que se desapegan de la estructura ética y fundamental de Gendarmería”, sentenció con firmeza el coronel Bravo.

La Operación “El Dorado” marca un antes y un después en la persecución criminal del Choapa, dejando en claro que no se tolerarán zonas de impunidad en la zona, ni siquiera detrás de los muros de una cárcel.
