
Tras la constante presión y las denuncias realizadas por nuestro medio, recién en los últimos días se ha visto la instalación de nueva señalización en las cercanias al ingreso y salida a Guayacan por la 5 norte. Una reacción de las autoridades y la concesionaria que llega tarde, luego de que el peligro latente pasara de las advertencias a los hechos de violencia vial.
Señalética insuficiente y nula demarcación: El verdadero peligro
A pesar de estos letreros de última hora, los usuarios habituales de la ruta son enfáticos: las medidas son parches superficiales que no solucionan el problema de fondo. Actualmente, el sector carece de una demarcación clara en el pavimento, lo que sumado a la confluencia cruzada de flujos —vehículos que salen de Guayacán para tomar la ruta 5 en dirección sur y norte en este último deben cruzar la carretera, dónde sean producidos los accidentes , y los que buscan la caletera hacia el servicentro y subida a sindempart, todo esto, convierte el asfalto en una trampa visual.
Sin líneas que delimiten los carriles de forma segura ni zonas de incorporación adecuadas, los choferes deben calcular “al ojo” la velocidad con la que camiones de alto tonelaje y vehículos menores se aproximan por la pista principal de la Ruta 5. La falta de visibilidad y el diseño actual hacen que cualquier viraje sea una ruleta rusa.
“Ya no se puede cruzar tranquilo. Hay que adivinar si el otro auto te va a dar la pasada o si viene alguien rápido por la pista principal. Ayer fue una camioneta que huyó, mañana puede ser un camión con consecuencias fatales”, comentó con profunda indignación un automovilista del sector.
El llamado enérgico: Trabajar en demarcación y supresión
La comunidad de la comuna puerto, vecinos de los sectores afectados y gremios de conductores exigen al Seremi de Obras Públicas (MOP), a la Municipalidad de Coquimbo y a la empresa concesionaria que no se queden conformes con un par de letreros instalados tras la denuncia. La ciudadanía exige acciones concretas e inmediatas:
- Trabajar de urgencia en una mayor y mejor demarcación en el pavimento de todo el sector para ordenar los flujos vehiculares mientras se evalúa el cierre.
- Suprimir definitivamente este cruce, ya que cruzar la Ruta 5 en este plano urbano se ha vuelto una acción completamente suicida.
- Estudios de flujo vial inmediatos para el rediseño definitivo de este nudo crítico.
- Presencia y fiscalización efectiva para evitar que los vehículos sigan realizando virajes e incorporaciones temerarias.
La Ruta 5 es la principal arteria del país, pero en su paso por Coquimbo no puede seguir cobrando infraestructura defectuosa a costa de la seguridad de sus habitantes. Las autoridades tienen la palabra antes de que el próximo accidente sea uno del que ya no se pueda regresar.


