
(COQUIMBO /POLÍTICA Y COMUNITARIA).– Lo que debía ser una jornada de alegría, terminó con un innegable sabor amargo y tintes de despedida. Este viernes, el centro comunitario de la Parte Alta de Coquimbo conmemoró el “Día de Las Familias”, en lo que muchos temen fue la última actividad del recinto antes de su inminente cierre definitivo, provocado por los recientes recortes presupuestarios del Gobierno.
La decisión, que afecta a más de 50 recintos a nivel nacional tras el decreto firmado por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, y visado por la titular de Desarrollo Social, María Jesús Wulf, pone fin a 36 años de historia en el puerto. El espacio hoy es vital para los vecinos: alberga talleres de cocina, deportes, alfabetización digital y ofrece un refugio seguro que une a adultos mayores, jóvenes y niños.
“Una contradicción muy grande”
El dolor de la comunidad se hizo sentir con fuerza. Juan Roa Calderón, vecino y usuario del centro, expuso la indignación del barrio ante la pérdida de este punto de encuentro intergeneracional.
“Encuentro que es un poco inconsecuente y esto es un llamado para el Presidente de la Nación, José Antonio Kast, que él es pro familia y pro matrimonio, entonces cerrar la Fundación de las Familias es una contradicción muy grande” , fustigó el poblador coquimbano.
Autoridades alzan la voz y apuntan a La Moneda
La actividad contó con un férreo respaldo político local. El alcalde de Coquimbo, Alí Manouchehri, no guardó reparos a la hora de emplazar directamente al Ejecutivo por golpear a los sectores más desprotegidos.
“Han demostrado una indolencia, una falta también de consecuencia. No podemos hablar de la familia y quitar una de las fundaciones que más cubre un territorio muy vulnerable (…) Esperamos que logren revertir esta situación; el Gobierno está a tiempo de tomar conciencia de lo que significa la presencia del Estado en los territorios” , advirtió el jefe comunal, señalando que le expuso personalmente esta problemática al Presidente.
Por su parte, el senador Daniel Núñez fue enfático en anunciar que la pelea no terminará aquí, confirmando que elevará el conflicto al Congreso Nacional para exigir respuestas formales.
“Esto no es justo y mi deber es luchar contra esta injusticia. Vamos a buscar todas las herramientas que tenemos, vamos a pedir la próxima semana una sesión especial de la sala del Senado para que la ministra (Wulf) vaya a dar la cara y nos explique por qué está cerrando estos espacios” , sentenció el parlamentario.