(ILLAPEL / CHOAPA) — Durante la jornada de ayer, con un profundo sentido de arraigo y fe, la comunidad del sector de Cuzcuz llevó a cabo la tradicional procesión en honor a San Isidro Labrador, patrono de los agricultores. La solemne actividad religiosa, orientada a rogar por la llegada de precipitaciones a la zona, contó con la activa participación de fieles, vecinos y autoridades locales, encabezadas por el alcalde de la comuna, Denis Cortés Aguilera.
Rogativa por la Tierra y la Lluvia
La festividad de San Isidro es una de las celebraciones religiosas y culturales más significativas para las áreas rurales de la provincia, caracterizada por la histórica petición comunitaria de lluvias para hacer frente a los ciclos de escasez hídrica. Durante la actividad dominical, los asistentes acompañaron la imagen del santo en su recorrido tradicional, reafirmando el estrecho vínculo de la localidad con el mundo agrícola y campesino.
En los registros de la jornada de ayer, se apreció a la comunidad llevando en andas las figuras religiosas, acompañados también por representantes de la Iglesia Católica, en una muestra de recogimiento y unidad vecinal.
Compromiso Institucional con el Patrimonio Inmaterial
La instancia no solo representó un momento de encuentro espiritual, sino también una oportunidad para poner en valor el patrimonio inmaterial y la identidad de la comuna. Tras participar del recorrido, el alcalde Denis Cortés Aguilera destacó la importancia de respaldar estas manifestaciones populares.
A través de una declaración pública sobre la jornada dominical, el jefe comunal expresó:
“Hoy acompañamos con respeto y convicción a nuestras vecinas y vecinos en la procesión de San Isidro de Cuzcuz. Una tradición que nos conecta con nuestra historia, con la tierra y con la esperanza de que llueva en nuestra ciudad. Seguiremos apoyando y resguardando nuestras tradiciones, porque en ellas también está el alma de nuestra comuna”.
Las autoridades reafirmaron así su compromiso de continuar apoyando estas festividades, las cuales mantienen vivas las costumbres y la fe que caracterizan a las localidades del Choapa.