

(COQUIMBO / SEGURIDAD).– En respuesta a las reiteradas denuncias por parte de vecinos y locatarios establecidos, las autoridades de Coquimbo llevaron a cabo un masivo y exitoso operativo de fiscalización en la tradicional Feria de San Juan, logrando despejar las calles y sacar de circulación a infractores de la ley.
El despliegue, que unió las fuerzas de Carabineros, la Policía de Investigaciones (PDI), DIDECO y la Dirección de Seguridad Pública (DISEP) del municipio, tuvo como principal objetivo erradicar el comercio ambulante irregular que se había tomado la calle Manuel Jesús Rivera, entre las avenidas Rubén Jiménez y Juan Jaime Oliver.
Cifras del operativo
La intervención en terreno dejó un saldo sumamente positivo en materia de seguridad. Según el balance oficial, el operativo culminó con un sujeto detenido por el delito de contrabando de cigarrillos. Además, se cursaron más de 30 infracciones a la ley de tránsito y rentas, 5 infracciones a la ley de alcoholes, y se efectuaron 10 controles vehiculares, 35 controles de identidad y fiscalizaciones migratorias por parte de la PDI.
Juan Diego García, director de Seguridad Pública de la Municipalidad de Coquimbo, destacó que la intervención se desarrolló sin mayores incidentes. “Buscamos hacer efectivo el retiro de las personas que no están autorizadas. Las personas entendieron la situación de buena manera y se retiraron, consiguiendo despejar el área que tanto solicitaban sindicatos, feriantes y residentes”, explicó el funcionario.
Por su parte, la Subteniente Ignacia Sandoval, de la Tenencia Las Encinas de Carabineros, confirmó que “esto se va a seguir desarrollando y replicando en los días de feria del sector, con el fin de poder mejorar y evitar las incivilidades”.
Alivio para vecinos y locatarios
La rápida respuesta de las autoridades fue ampliamente valorada por la comunidad, quienes venían exigiendo soluciones tras participar en diversas mesas de trabajo.
Sergio Sepúlveda, presidente del Sindicato de Feriantes de la Parte Alta, enfatizó en el daño que genera el comercio irregular. “Nosotros pagamos impuestos, patentes (…) nos cuesta llegar a fin de mes, ya que venden más barato y no entregan boletas, transformándose en una competencia desleal e ilegal”, señaló.
En la misma línea, Cecilia Albornoz, residente del sector, relató el drama que vivían a diario: “En esta calle vivimos muchas personas adultas mayores y la cantidad de vendedores que se instalan fuera de nuestras casas nos obstaculizan. Ante cualquier emergencia, una ambulancia o bomberos no podría pasar. Estas acciones de verdad se agradecen”.