
(COQUIMBO / SEGURIDAD Y EDUCACIÓN).– Bajo la premisa de que la seguridad también se construye desde la prevención y la educación temprana, la Municipalidad de Coquimbo llevó a cabo la segunda edición de la “Escuela de Seguridad Pública”. La masiva jornada logró reunir a cientos de estudiantes escolares con los principales estamentos de emergencia y orden del país.
El evento se desarrolló en el Salón Auditorio del Edificio Consistorial, hasta donde llegaron cerca de 800 alumnos representantes de 23 recintos educacionales de la comuna. En el lugar, los jóvenes participaron de un espacio de diálogo directo y dinámico con expositores de Carabineros, la Policía de Investigaciones (PDI), la Armada de Chile, Bomberos, CONAF y la Dirección de Seguridad Pública Municipal (DISEP).
Durante las ponencias, los profesionales abordaron una amplia gama de temáticas críticas para el autocuidado juvenil, incluyendo la prevención frente al consumo de drogas y la delincuencia, la violencia en el pololeo, la seguridad en los bordes costeros, la tenencia responsable de mascotas, y los protocolos de reacción ante emergencias y desastres naturales.
El enfoque preventivo del municipio
El alcalde de Coquimbo, Ali Manouchehri, valoró la alta convocatoria y subrayó el rol pionero del municipio en estas materias.
“Tenemos que tener acciones para combatir la droga, el crimen organizado y los delitos en los territorios, por lo mismo estamos trabajando con estas escuelas de seguridad. Si queremos trabajar en tener una seguridad de manera integral, tenemos que involucrar a la gente joven y a la comunidad, acercando toda la información de manera didáctica para todos y todas” , destacó el jefe comunal.
Balance positivo de la comunidad educativa y expositores
La instancia generó un impacto positivo tanto en las instituciones participantes como en los propios asistentes. José Concha Román, sargento primero de la Armada de Chile, explicó que la actividad les permitió “darles a conocer nuestras medidas de seguridad y que conozcan las responsabilidades que deben considerar siempre antes de actuar”.
Desde el ámbito educativo, Carolina Tapia, coordinadora de convivencia del colegio Pablo Neruda de Pan de Azúcar, calificó la experiencia como enriquecedora: “Los estudiantes conocieron de manera presencial a las autoridades e instituciones. Conocieron los números de emergencia, como también los deberes y las responsabilidades penales que tiene el cometer delitos o incivilidades”.
Finalmente, Ian González, alumno del colegio San Gabriel, reflejó el aprendizaje obtenido durante la jornada. “Nos enseñaron sobre acciones preventivas, y también uno aprende que cada acto tiene una consecuencia. Ya estamos en edad de cumplir ante la ley, por lo tanto, hay que tener resguardos y actuar de buena manera”, concluyó el estudiante.