
(COQUIMBO / MEDIOAMBIENTE Y ACTIVIDAD PESQUERA).– Preocupación y molestia existe entre los habitantes y trabajadores del mar de Coquimbo tras registrarse un nuevo episodio de contaminación por derrame de petróleo en la Bahía de La Herradura, situación que pone en jaque la biodiversidad del ecosistema marino y el sustento económico de cientos de familias.
De acuerdo con los antecedentes preliminares, el vertimiento correspondería a los restos de consumo petrolero desechados de manera irresponsable por embarcaciones que transitan o fondean en el sector.
Pescadores advierten riesgo para la acuicultura
Pascual Aguilera, dirigente de la Coordinadora Alianza del Norte (CORANOR) y del rubro de la jibia, expuso la frustración del sector pesquero ante lo que catalogan como una crisis constante. “Es uno más de los episodios que han ocurrido en forma permanente en los últimos años, poniendo en riesgo todo nuestro trabajo en la bahía. Tenemos cultivos de piure, estamos trabajando en una granja, y este constante derrame de combustible no hace más que poner en riesgo a la actividad”, señaló el vocero.
El dirigente cuestionó duramente el actuar de los organismos competentes frente a las emergencias anteriores. “Por años hemos denunciado esta situación a la Armada, a Sernapesca, a Medio Ambiente, pero lo que hace esta gente es lo más fácil: dispersión mecánica. Botan el combustible y luego pasean la lancha en la mancha y listo. Es poco serio y muy peligroso. No vaya a ser que tengamos una contaminación masiva”, advirtió Aguilera.
Oficios y exigencia de sanciones
Ante la gravedad de los hechos, la diputada Carolina Tello (FA) anunció que tomará acciones fiscalizadoras inmediatas para exigir responsabilidades y evitar que esta mala práctica se perpetúe.
“Oficiaremos a la Gobernación Marítima y a la Superintendencia del Medio Ambiente para que se actúe de inmediato”, confirmó la parlamentaria, destacando que el derrame atenta directamente contra un innovador proyecto local. “En esta bahía hay cultivos de piure y estamos ad portas de realizar una granja acuícola comunitaria impulsada por los propios pescadores con asesoría de la UCN, un proyecto que significa futuro, trabajo y soberanía alimentaria para Coquimbo”, detalló.
Finalmente, Tello fue enfática en exigir que se identifique el origen del derrame, se tomen las muestras correspondientes y se sancione a los responsables. “La Herradura no puede ser una zona de sacrificio, las familias que viven del mar merecen una respuesta estructural”, concluyó.