
(COQUIMBO/ POLICIAL Y DEPORTIVA).– Graves incidentes y alteraciones al orden público marcaron la noche de este viernes en la Avenida Costanera de Coquimbo, luego de que un grupo de aproximadamente 200 hinchas de Universidad de Chile protagonizara un violento “hotelazo” en las afueras del Hotel Enjoy.
De acuerdo con los antecedentes oficiales, los desórdenes comenzaron pasadas las 20:20 horas, momento en que los barristas interrumpieron el flujo vehicular mediante la utilización de bengalas y diversos elementos pirotécnicos. La tensión escaló cerca de las 20:40 horas, cuando individuos presentes en la manifestación comenzaron a lanzar objetos contundentes en contra del personal de Control de Orden Público (COP) de Carabineros desplegado en la zona.
Dispersión y detenidos
Frente a los ataques, y tras emitir las advertencias reglamentarias por perifoneo, la fuerza policial procedió a dispersar a los manifestantes utilizando carros lanzaaguas. El accionar permitió restablecer el tránsito y la tranquilidad en el sector pasadas las 21:00 horas. El procedimiento culminó con dos personas detenidas, quienes fueron puestas a disposición de los tribunales correspondientes para enfrentar cargos por el porte y uso de pirotecnia.
Querellas y posibles sanciones a la “U”
El Delegado Presidencial Regional, Víctor Pino Fuentes, fue categórico en su rechazo a los actos de violencia, señalando que “no vamos a permitir que este tipo de conductas empañen un evento deportivo ni afecten la tranquilidad de vecinos y visitantes”. En esa misma línea, la máxima autoridad regional confirmó que se encuentran evaluando acciones legales, “incluyendo la presentación de querellas, así como eventuales sanciones al club visitante por incumplimientos en las medidas de seguridad exigidas”.
Por su parte, la seremi de Seguridad Pública, María José Duarte, respaldó el rápido actuar de Carabineros y advirtió que no habrá tolerancia frente a agresiones contra las fuerzas policiales. “Quienes confunden la pasión deportiva con la violencia se equivocan, y tomaremos todas las medidas necesarias para sancionar este tipo de conductas”, concluyó la autoridad.
Tras la disolución de la manifestación, efectivos policiales mantuvieron patrullajes y servicios preventivos en el borde costero para garantizar la seguridad de residentes y turistas de la comuna puerto.