
Acciones institucionales: Gendarmería recopiló los antecedentes del caso y oficiará formalmente al General Inspector de la Cuarta Zona de Carabineros para denunciar el actuar del funcionario.
(LA SERENA / CRÓNICA POLICIAL).– Un grave incidente institucional que escaló hasta generar un operativo de emergencia y un accidente de tránsito en la vía pública, se registró la noche del pasado 28 de abril al interior del Hospital de La Serena, involucrando a efectivos de Carabineros y personal de Gendarmería de Chile.
De acuerdo a los antecedentes del caso, los hechos ocurrieron cerca de las 21:00 horas en el área de Medicina del recinto asistencial. En dicho lugar, personal penitenciario se encontraba realizando labores de custodia directa a un interno que permanecía hospitalizado en condición de aislamiento.
Según los reportes, al lugar arribaron funcionarios de Carabineros liderados por un subteniente, identificado con las iniciales F.G.P., quien procedió a exigir un control de identidad a los gendarmes. Esto, pese a que el personal penitenciario se encontraba debidamente uniformado, portando su equipamiento institucional y en pleno ejercicio de sus funciones.
El parte de los hechos señala que el oficial policial realizó preguntas fuera de contexto y exigió conocer la fecha de hospitalización del interno, manteniendo en todo momento una actitud de desconfianza. Sumado a esto, el subteniente habría ingresado sin autorización a la sala del paciente aislado, vulnerando los protocolos sanitarios al no utilizar la indumentaria médica requerida.
Amenazas y desarme
La situación alcanzó su punto de mayor tensión cuando el subteniente amenazó a los gendarmes con detenerlos tras el control de identidad, instrucción que no fue acatada por los custodios. Testigos del hecho indicaron que el oficial mantuvo una actitud intimidatoria, permaneciendo con una de sus manos cerca de la funda de su arma de servicio, y ordenando al personal de salud del hospital que “nadie podía retirarse” del lugar.
El nivel de alteración del oficial obligó a la intervención de sus propios subalternos. Un cabo segundo de Carabineros que lo acompañaba le solicitó deponer su actitud, señalándole que había “sobrepasado los límites”. Instantes después, con la llegada de otros dos policías, el cabo segundo procedió a retirar el armamento de servicio al subteniente antes de que este abandonara el recinto.
Falsa alarma y accidente
Minutos más tarde, un segundo subteniente de Carabineros arribó al hospital para ofrecer disculpas institucionales al personal de Gendarmería. En esa instancia, se reveló que el oficial involucrado en el altercado había solicitado apoyo radial argumentando, de manera errónea, que existían “civiles armados” al interior del recinto médico.
Este llamado de emergencia injustificado generó un amplio y rápido despliegue de carros policiales por la ciudad, situación que derivó en una violenta colisión protagonizada por una radiopatrulla que se dirigía al procedimiento.
Tras confirmar la gravedad de los hechos en el mismo hospital, el mando regional de Gendarmería instruyó la recopilación de todos los antecedentes y documentación de respaldo. Estos informes serán remitidos al director regional de la institución, con el objetivo de oficiar formalmente al Jefe de la Cuarta Zona de Carabineros, General Juan Muñoz, para que se adopten las medidas disciplinarias correspondientes.