
¿Por qué ocurre?: Se trata de la bioluminiscencia, una reacción química natural producida por millones de microorganismos marinos (principalmente dinoflagelados como la Noctiluca scintillans) que emiten “luz fría” cuando el agua se agita.
(GUANAQUEROS / FENÓMENOS NATURALES).– Parecía sacado de una película de ciencia ficción, pero ocurrió aquí mismo, en las costas de nuestra Región de Coquimbo. Durante las últimas noches, quienes paseaban por la playa de Guanaqueros fueron testigos de un espectáculo natural verdaderamente sobrecogedor: el mar se iluminó con un intenso resplandor azul brillante.
El fenómeno, que rápidamente se viralizó en redes sociales gracias a los registros del fotógrafo local @raf_can, transformó el oscuro paisaje nocturno en un verdadero mar de estrellas, donde cada ola que rompía en la arena emitía destellos de luz neón.
¿Magia o ciencia?
Pero, ¿qué es lo que hace que el mar brille de esta forma? La respuesta está en la biología marina. Este fenómeno, conocido como bioluminiscencia, es protagonizado por millones de microorganismos que habitan en el océano, principalmente unas microalgas llamadas dinoflagelados (como la Noctiluca scintillans).
Cuando estos diminutos organismos se sienten “perturbados” por el movimiento brusco del agua —ya sea por el choque de las olas, el paso de un bote o incluso si una persona entra al mar—, generan una reacción química interna que libera energía en forma de luz. En la ciencia, a esto se le llama “luz fría”, ya que ilumina pero no produce calor.
Un evento poco común
Aunque es un proceso natural, ver este nivel de bioluminiscencia en nuestras costas no es algo de todos los días. Su aparición es como alinear los planetas: requiere de una combinación perfecta entre la temperatura del agua, la densidad de los nutrientes en el océano y, por supuesto, condiciones de muy baja luminosidad ambiente (noches oscuras) para que el azul brillante destaque en todo su esplendor.
Un regalo visual de la naturaleza que nos recuerda los impresionantes misterios que aún esconde nuestro océano y que dejó a los vecinos de Guanaqueros con una postal nocturna que difícilmente olvidarán.