
(COQUIMBO / VIDA COMUNAL).– En una jornada marcada por la emoción, los recuerdos y el compañerismo, la Municipalidad de Coquimbo realizó una significativa ceremonia en el Edificio Consistorial para homenajear a los funcionarios y funcionarias que culminan su etapa laboral, acogiéndose a la normativa de retiro tras años de incansable servicio público.
Los homenajeados
Durante la solemne instancia, se reconoció la trayectoria, lealtad y dedicación de Mónica Álvarez, Karla Miranda, Jorge Díaz, Luis Astudillo, Mónica Cortés, Bernardo Pizarro y Jorge Rivera. Asimismo, la jornada tuvo un profundo y respetuoso momento al entregar un reconocimiento póstumo a las familias de Victoria Lafferte y Fresia Ardiles, quienes dejaron una huella imborrable en el municipio porteño.
El valor del servidor público
El alcalde subrogante de Coquimbo, David Díaz López, fue el encargado de entregar el mensaje institucional, destacando la exigencia que significa trabajar en la comuna más grande de la región. “A las nuevas generaciones nos corresponde mantener ese legado y que, el día que nos toque partir, lo hagamos de la misma manera, con la frente en alto y la satisfacción del deber cumplido”, valoró la autoridad.
Por su parte, los grandes protagonistas de la jornada expresaron sus sentimientos encontrados al dejar sus funciones. Mónica Cortés agradeció el profundo cariño de sus compañeros, mientras que Jorge Díaz, de la Dirección de Control, resumió el sentir del grupo: “Haber trabajado en un organismo municipal es una satisfacción personal (…) uno ve el sentimiento de las personas al ver sus sueños cumplidos en obras entregadas a la comunidad”.
Finalmente, Bernardo Pizarro cerró los homenajes recordando a las nuevas generaciones que ser un verdadero servidor público requiere “lealtad, mucho orgullo y vocación”.